Chevrolet Trailblazer

Versiones Trailblazer

Trailblazer

CTDI 4X4 PREMIER AT

Resumen

Versión única 4x4, caja automática y equipamiento full. Incluye climatizador, control de crucero, cámara y sensores. Trae seguridad activa.

Resumen Trailblazer:

La Chevrolet Trailblazer es una SUV mediana basada en la pickup S10. Se vende en una única versión full con capacidad para 7 ocupantes, motor turbodiésel, caja automática y tracción 4x4. Brilla por su espacio interior, su sistema multimedia y sus completos accesorios y funciones de seguridad.

Al igual que la S10, el último restyling modificó más que nada la personalidad de la trompa, con cambios radicales en la parrilla, los paragolpes, el capot y las ópticas delanteras. En el resto de la carrocería los cambios fueron más superfluos, a tal punto que el perfil trasero tiene un look algo viejo. No “retro”, no “vintage”: viejo. El “refresh” es bienvenido, pero su competidora directa lanzó simultáneamente una nueva generación (mucho más que un restyling) que se ve incluso más original.

El motor de la Trailblazer es un Turbodiesel de 2.8 de 4 cilindros y 200 CV, que recibió importantes mejoras en sincronía con el restyling en 2017, al igual que la S10. En Brasil se ofrece una opción naftera espectacular de 239 CV, pero por estos pagos todavía no llega. De todas formas, este Turbodiesel es un verdadero monstruo que invita a la acción, aún en un vehículo familiar. La única caja disponible es una automática de 6 relaciones y doble tracción.

Como era de esperarse para semejante motor, y a pesar del gran tamaño del chasis, la Trailblazer acelera a 100 km en apenas un poco más de 10 segundos y alcanza los 180 km/h de velocidad máxima. Los frenos son todos a disco, y la distancia de frenado también es muy buena. El consumo es de 11,23 litros / 100 km en ciudad y de 7,3 litros / 100 km en ruta yendo a 100 km/h. Muy correcto.

La Trailblazer transmite un andar muy confortable, pero al igual que ocurre con la S10, la nueva versión viene con suspensiones más firmes que mejoran la sensación de agarre. La potencia del motor permite una reacción inmediata al pisar el acelerador, una ventaja clara frente a la SW4. Además, tiene buena tenida en ruta a pesar de su tamaño, producto de una buena dirección. Donde verdaderamente brilla es en la conducción offroad, donde se ve beneficiada por su funcionalidad 4WD y la buena cantidad de asistentes de conducción segura con los que cuenta.

La posición de manejo es correcta, aunque un poco alta ya que deriva directamente del formato de la S10. No ayuda que el volante solamente se puede regular en altura, pero no en profundidad. La calidad de las terminaciones no es mala pero palidece un poco con respecto a su competencia de Toyota. El aspecto sobresaliente del confort interior está en su tercera línea de asientos, que brinda una capacidad total de 7 plazas. Lo mejor es que estos dos asientos brindan espacio suficiente y cómodo para dos adultos y pueden plegarse por completo bajo el piso del baúl, en caso de no necesitarlos. En este aspecto del diseño, le saca una luz de ventaja a la Toyota SW4, cuyos asientos traseros son más chicos y solamente se pueden plegar hacia los costados.

El equipamiento de accesorios es muy completo, como corresponde a un vehículo de este precio. Entre las principales bondades que pueden enumerarse se cuentan control de velocidad crucero, computadora de a bordo, sistema de encendido remoto del motor, sensores de estacionamiento traseros y delanteros, cámara de visión trasera y regulación electrónica del asiento del conductor, entre otros.

El tablero es como el de la S10, con cuatro agujas y un display central para la computadora de a bordo, con muchísima información. La pantalla multimedia de 8’’ es de gran calidad y cuenta con el muy buen sistema de entretenimiento y conectividad MyLink característico de toda la línea Chevrolet.

Al igual que ocurre con los accesorios, el equipamiento de seguridad es completísimo. Esto incluye todos los airbags necesarios (frontal, y de cortina delanteros y traseros), alerta de colisión frontal, alerta de cambio de carril involuntario, alerta de punto ciego, ganchos isofix, cinturones inerciales en cinco plazas, control de estabilidad y tracción, control de velocidad en descenso y asistente de partida en ascenso. Un verdadero lujo.

La Trailblazer es algo así como una oportunidad perdida. Sus tres años de ausencia en el mercado le dieron la hegemonía a la Toyota SW4, contra la cual ya hoy le resulta difícil competir en el reconocimiento y la conciencia del comprador. Ahora, si te gustan este tipo de SUV’s, la Trailblazer tiene sus argumentos. Un motor de prestaciones muy superiores al del Toyota, una pantalla multimedia también superior, un diseño del espacio interior mucho mejor y un equipamiento de accesorios y seguridad al que no se le puede pedir nada más. Desde este punto de vista, y si te dan los números, la Trailblazer está en condiciones de convertirse en una alternativa más que óptima para la SW4.