Fiat 500

Versiones 500

500

Sport 1.4L

Resumen

Versión "deportiva" con caja manual. Tiene climatizador automático, levantavidrios y espejos eléctricos, techo solar, multimedia de 7' y ESP.

Resumen 500:

El Fiat 500 es un citycar urbano disponible en tres versiones: Sport, Lounge y Cabrio. Cuenta con un motor naftero 1.4 y caja manual (Sport) y automática (Lounge y Cabrio). Sus usuarios lo compran por su original diseño, su excelente maniobrabilidad y su adaptabilidad en ruta.

Obviamente, el aspecto exterior es una de las características más sobresalientes de este modelo, más allá de gustos. Esta carrocería de tres puertas, súper compacta y redondeada tiene el gran mérito de insuflarle vigencia a una estética del pasado, muy alejada de la norma actual. Es un look retro, sin dudas, pero con suficiente personalidad y buen gusto como para no desentonar en nuestras calles. La trompa se destaca por sus ópticas bien redondas – casi contraculturales – y una parrilla bien baja que le deja el protagonismo al color carrocería. El perfil es el de una “bolita”, con los ejes ubicados casi en los extremos y una curva continua entre el techo y el remate trasero que hace impracticable determinar dónde empieza y termina cada parte. Una belleza.

El Fiat 500 cuenta con el motor Fire de 1.4 litros de cilindrada, que desarrolla una potencia máxima de 100 CV y 128 Nm de torque. Anteriormente, las versiones mexicanas venían con motor MultiAir, que desarrollaban 5 CV extras de potencia. La versión Sport viene con caja manual de 6 velocidades, mientras que la Lounge y la Cabrio tienen una caja automática robotizada Dualogic con comandos en el volante. La tracción es delantera.

El motor permite acelerar de 0 a 100 km/h en 12,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h. El reducido peso y el tamaño del auto habilitan al motor a funcionar sin gastar demasiada nafta: la media para ciudad + ruta es de unos maravillosos 6,5 litros cada 100 km recorridos. No tiene tanta autonomía debido a un tanque de combustible relativamente chico.

Manejar el Fiat 500 en la ciudad es casi como soñar despierto. A una maniobrabilidad casi propia de una moto, se le agrega un motor ágil, con nervio, que da la sensación de salir como un cohete a pesar de una caja de cambios automática de no tan buena respuesta. Se lo puede estacionar casi en cualquier lado. En contrapartida, por su corta distancia entre ejes y sus llantas pequeñas, puede resultar algo saltarín al andar por empedrado. Si bien no están mal, las suspensiones no se destacan por su acolchonamiento. El desempeño en la ruta es correcto, a pesar de no ser su hábitat natural.

El habitáculo es muy pequeño: está bien preparado para dos ocupantes, pero las plazas traseras son más bien para niños y distancias cortas. Lo más impactante es el diseño del panel, que incorpora volante y comandos de color blanco sobre un bastidor color carrocería, además de una generosa profusión de círculos, como nos tiene acostumbrados Fiat. Un interior muy estilizado con fuerte impronta italiana que le brinda al modelo una inconfundible identidad. Destaca también el muy buen diseño de las butacas. La posición de manejo se ajusta regulando la altura tanto del volante como del asiento del conductor.

El equipamiento de confort no es de avanzada pero es de serie. Las tres versiones tienen lo mismo. Incluyen climatizador automático, sensor de estacionamiento, espejo interior electrocrómico, espejos externos regulables eléctricamente, levantavidrios eléctricos y techo solar eléctrico en las versiones Lounge y Sport (en la versión convertible directamente se rebate el techo entero).

El tablero consiste en una pantalla digital totalmente circular. Un display central indica la velocidad y la información múltiple, mientras que a los costados se indican cuentavueltas, temperatura del motor y nivel de combustible. La pantalla multimedia es de 7’’ e incluye el sistema U-connect que brinda compatibilidad con Apple Car Play y Android Auto.

El equipamiento de seguridad es 100% de serie. No hay diferencias entre las tres versiones. Tiene control de estabilidad y tracción con asistente de arranque en pendiente (llamado Hill Holder), frenos ABS con EBD y la excelente suma de 7 airbags: 2 frontales, 2 laterales, 2 de cortina y 1 para las rodillas del conductor. Además, cuenta con ganchos isofix y faros antiniebla delanteros.

El Fiat 500 es un auto para disfrutar por su brillante diseño y su manejo divertido. Un clásico “juguete” donde la funcionalidad y la practicidad quedan un poco de lado. Es cierto, por su tamaño es sumamente conveniente para circular día a día por la ciudad, no solo por la gran maniobrabilidad que aporta sino por su muy bajo consumo de nafta. Pero es un auto caro que básicamente te cobra el diseño, inviable como vehículo familiar y – aunque se la banca muy bien en ruta – incómodo para largos viajes. No es en absoluto una opción de compra para quien busque un auto solamente funcional, ni tampoco para quien persiga grandes lujos y confort ilimitado. Su target es más bien el soltero, la soltera, la pareja joven que se mueve principalmente por la ciudad y que – sin ser demasiado pretenciosa tampoco – tiene la billetera un poco más sobrada que la mayoría. Si te identificás con este perfil, puede que el 500 de Fiat sea un lindo auto para vos.