Fiat Fiorino

Versiones Fiorino

Fiorino

Fire 1.4L

Resumen

Versión única con motor naftero y caja manual. Cuenta con aire acondicionado y computadora de abordo. No tiene control de estabilidad.

Resumen Fiorino:

La Fiat Fiorino es una camioneta utilitaria con capacidad de 3100 litros de carga. Su única versión cuenta con motor naftero 1.4 y accesorios básicos. Brilla por su utilidad y versatilidad para traslados pequeños, tanto en la vida cotidiana como en emprendimientos comerciales.

Nada para alardear en cuanto a belleza, estética o seducción visual. Mucho, en términos de funcionalidad. A diferencia de sus competidoras, la Partner o la Berlingo, la caja de carga se distingue de la cabina como un volumen aparte, revelando externamente su forma casi cúbica. Por lo demás, las líneas generales son más bien frías, con una trompa prácticamente esterilizada, libre de cualquier atributo que inspire belleza, ofrensa o cualquier tipo de emoción humana. La parte trasera llama un poco más la atención por su vidriado curiosamente asimétrico.

Cuenta con el clásico motor naftero 1.4 litros Fire Evo, de 87 CV de potencia y 124 Nm de torque. La caja es manual de cinco velocidades y la tracción es delantera.

La aceleración de 0 a 100 km/h, con el vehículo descargado, se logra en unos 11,9 segundos. La velocidad máxima es de 158 km/h. El consumo promedio en la ciudad es de unos 9 litros cada 100 km recorridos. En ruta, el promedio desciende a 7,5 litros cada 100 km. Todos son valores razonables, sin descollar. Siendo un vehículo de trabajo, el consumo está dentro de la austeridad lógica para economizar en nafta, aunque se extraña una versión diesel como las que ofrecen tanto Partner como Berlingo.

La Fiorino es un correcto utilitario de ciudad que bien puede salir a la ruta, sin prestarse, claro está, para grandes proezas del automovilismo. Es un vehículo lo suficientemente estable para andar a 100-120 km/h en línea recta, tomando las curvas con un poco más de parsimonia y con atención a los vientos laterales fuertes. En la ciudad, tiene un confort de marcha relativamente agradable, pero mundano. La puesta a punto de las suspensiones es adecuada: los neumáticos son un poco pequeños y transmiten inevitablemente alguna que otra vibración en empedrados o pavimentos irregulares. Nada a lo que uno no pueda acostumbrarse.

En la cabina, el diseño del panel es discreto, con materiales duros y pocos alardes excepto en la proliferación de curvas y formas circulares tan características de los paneles Fiat. Esto ayuda a darle un aire más ameno a lo que en definitiva es un control de comandos básico: radio, aire acondicionado y ya. La posición de manejo es apenas elevada, pero cuenta con regulación vertical tanto de la butaca como de la columna de dirección, para ajustar según preferencias. No hay 2da fila de asientos, a diferencia de competidores que ofrecen versiones mixtas con asientos traseros rebatibles. Desde afuera, por su carrocería irregular, puede dar la ilusión de que la Fiorino es más chica que sus competidoras. En realidad, las dimensiones del espacio de carga son levemente superiores en la Fiorino (3100 litros) que, por ejemplo, en la Partner/Berlingo (3000 litros). La contra es que, al haber un panel divisorio fijo entre la caja y la cabina, se pierde la flexibilidad de transportar ciertos elementos largos (caños, listones) que podrían ir apoyados parcialmente en el asiento del acompañante. Otra carencia: no tiene puerta lateral corrediza. El acceso al espacio de carga es exclusivamente a través de una puerta trasera vidriada, batiente 60/40.

Los accesorios de confort son los mínimos indispensables para este tipo de vehículos: un asunto más que despojado. Tiene aire acondicionado, computadora de a bordo y no mucho más. Tecnologías tales como cierre centralizado, levantavidrios eléctricos y sensores de estacionamiento trasero están disponibles como optativos con el Pack “TOP”. La regulación de los espejos externos es manual.

El tablero consiste prácticamente en un único cuadrante circular que marca el velocímetro analógico. El tacómetro es muy pequeño y se encuentra comprimido a la izquierda del velocímetro. A la izquierda, también comprimidos, aparecen los niveles. Por último, un pequeño display circular indica hora y kilometrajes. La radio es bien sencilla: sintonizador AM/FM, reproductor de CD/Mp3 y puerto USB y entrada AUX para audio externo.

La Fiat Fiorino tiene frenos ABS, como corresponde, y doble airbag para conductor y pasajero acompañante. No cuenta con control de tracción ni control de estabilidad. Las demás funciones de seguridad son las básicas: cinturones de seguridad con pretensores, tercera luz de stop, faros antiniebla delanteros, etc. ¿Una buena? La rueda de auxilio tiene las mismas dimensiones que las otras cuatro. Quizás esto se deba a que, con sus 14’’, más chicas no podían ser.

Cumpliendo con los mínimos comunes denominadores de un utilitario, la Fiorino se planta como un vehículo de trabajo funcional y económico. Su filosofía ultra-low-cost se advierte en una configuración única que no ofrece 2da fila de asientos, ni puerta lateral corrediza. Solo un cubo de 3100 litros para llevar y traer cosas. Teniendo en cuenta el escaso desarrollo técnico que este tipo de utilitarios ha tenido en las últimas dos décadas en nuestro mercado, no se puede pedir mucho en términos de equipamiento y tecnología de seguridad. O sea, se puede, pero por el momento será en vano: solo escucharemos el eco de nuestra voz, rebotando en el vacío nocturno. Ahora bien: para muchos laburantes que solo necesitan una herramienta para llevar y traer objetos, a un precio razonable, honestamente, no hace falta más.