Fiat Strada Working

Versiones Strada Working

Strada WorkingCabina Simple 1.4L

Resumen

Versión utilitaria de cabina doble con con caja manual. Suma apertura remota de tanque, cierre centralizado, espejos y levantavidrios eléctricos.

Resumen Strada Working:

La Fiat Strada Working es una pickup utilitaria orientada al trabajo. Ofrece cabina simple o extendida y cuenta con motor naftero 1.4 y caja manual. Rinde con buenas prestaciones de marcha y agilidad, aunque sus funciones de confort y seguridad son escasas. Fue superada por la nueva Strada 2021.

Siendo una Pick-Up, el abanico de posibilidades estéticas de la Strada es reducido. Se trata de un diseño funcional, sencillo, sin atributos que llamen mucho la atención. A la vista se perciben líneas suaves y proporciones armónicas, más amigables que en las Pick-Ups superiores como la Toyota Hilux o la Ford Ranger. Se nota que el concepto ya tiene sus años: desde la mitad hacia adelante es más que un vestigio del desaparecido Fiat Palio. En el caso de la Adventure, la trompa se distingue por unos paragolpes grises algo agigantados y aparatosos. No son un alarde de belleza, por supuesto, pero convierten a la Strada en una herramienta a prueba de golpes, toques y rayones.

La versión Working cuenta con un sencillo motor naftero 1.4 de 87 CV y 126 Nm. La versión Adventure sube un poco las prestaciones con un 1.6 litros de 115 CV y 162 Nm de torque. Hasta hace poco, la desaparecida versión Trekking venía con un tercer motor gasolero. La caja es manual de 5 velocidades y la tracción es delantera.

Con el motor 1.6, la Strada acelera de 0 a 100 km/h en unos 11,3 segundos. Con carga, obviamente, el valor puede subir hasta unos 17 segundos, dependiendo del peso total de la misma. La velocidad máxima es de 172 km/h. Es un motor moderno, silencioso y progresivo, sin altibajos en la capacidad de empuje. El consumo promedio de combustible en ruta es de 7 litros cada 100 km a 100 km/h y de 9,5 litros a 130 km/h. Este último promedio es similar al del consumo en ciudad. La distancia de frenado es el punto más complicado: 46 metros insume la detención de 100 a 0 km/h.

La Strada cumple adecuadamente con los parámetros dinámicos de un utilitario. El motor es bastante progresivo, lo cual brinda agilidad de reacciones suficientes para el andar urbano y rutero. En ciudad, el confort de marcha es muy bueno, gracias a unas suspensiones suaves y neumáticos de perfil alto. No se sienten saltos ni vibraciones molestas, y en general devora baches, badenes y lomos de burro con total normalidad. En ruta el comportamiento está limitado, lógicamente, por unas suspensiones que se inclinan un poco en las curvas y por la falta de control de estabilidad y tracción. Fuera de eso, se maneja perfectamente; la buena distancia entre ejes asegura una buena estabilidad para avanzar a mayores velocidades. Sensaciones no tan buenas: la dirección es un poco indirecta, el radio de giro es limitado y el pedal de freno puede resultar un poco esponjoso. Si bien la Strada no es esencialmente un vehículo offroad y no tiene tracción 4x4, la versión Adventure ofrece como opcional un muy útil bloqueo de diferencial electrónico; esta función permite empatar la tracción del eje delantero en terrenos irregulares o resbaladizos, mejorando notoriamente el potencial para circular fuera de pista.

El habitáculo en general es relativamente angosto, manteniendo las proporciones de una plataforma antigua. La posición de manejo es un poco alta – como es común en los utilitarios – y no tiene posibilidad de regulación en las versiones Working. La versión Adventure sí permite regular el asiento y el volante solamente en altura. En las versiones de doble cabina el espacio en las plazas traseras es algo limitado y, además, están homologadas solo para cuatro ocupantes: no tiene cinturón ni apoyacabezas para una hipotética 5ta plaza. La gran innovación de la Strada doble cabina es la 3ra puerta, solo de lado derecho trasero, que facilita el acceso a las plazas posteriores y evita tener que rebatir los asientos delanteros. Es una puerta disimulada (la manija está oculta), de apertura invertida (se abre “hacia atrás”), solapada con la puerta delantera (se puede abrir solo si la puerta delantera ya está abierta). Es una solución novedosa que, además, elimina el parante central, por lo que solo puede utilizarse cuando el cinturón del acompañante está desabrochado. Con las dos puertas abiertas, el novedoso sistema habilita una apertura al habitáculo inusitadamente amplia. El volumen de carga de la caja es mayor en la versión de cabina simple: 1220 litros contra 680 litros de la doble cabina.

La Strada es un utilitario: no hay que esperar lujos. Aun así, la versión Adventure – que vendría a ser la tope de gama – ofrece algunos opcionales más o menos sofisticados. Entre ellos se incluyen sensores de estacionamiento, sensor de lluvia y crepuscular y espejo interior electrocrómico. Más allá de estos “chiches” – y de algunas diferencias en el instrumental y el interior – las versiones de doble cabina comparten la mayoría de los accesorios: apertura remota del tanque de combustible, cierre centralizado y traba automática de puertas, espejos retrovisores de regulación eléctrica, levantavidrios eléctricos delanteros. El equipamiento de serie, que incluye también a la Working cabina simple, incluye aire acondicionado y computadora de a bordo.

El tablero consiste en dos cuadrantes circulares para el cuentavueltas y el velocímetro, dos cuadrantes semicirculares para niveles de nafta y temperatura, y un display digital central a la vieja usanza – nada de pantallas HD. La versión Adventure incorpora una brújula e inclinómetros longitudinal y transversal. Se ubican en la parte superior del panel, cerca del parabrisas. La radio es básica: cuenta con sintonizador AM/FM, reproductor de CD/Mp3 y un conector USB para audio externo. Solo la versión Adventure cuenta con conectividad Bluetooth para escuchar música desde un dispositivo.

En este rubro la Strada viene algo despojada, por desgracia. De serie, cuenta con airbags frontales (conductor + pasajero) y frenos ABS, pero no tiene control de estabilidad y tracción. Tampoco cuenta con ayudas activas a la conducción. Otras funciones relevantes incluyen el ya mencionado Adventure Locker (versión Adventure), acelerador electrónico y sistema de prevención de incendios.

La Fiat Strada es un utilitario confiable, práctico, antiguo pero a la vez innovador, que mantiene vivo el olvidado y subexplotado segmento de las Pick-Ups chicas. No aspira al “glamour” ni al confort familiar de las Pick-Ups medianas y vende significativamente menos que cualquiera de ellas, a pesar de ser más accesible en precio. Quizás es un buen momento para una renovación radical que revitalice el segmento; habrá que ver qué ocurre con la inminente llegada de la 2da generación. De todas maneras, si buscás estrictamente un vehículo de trabajo, para la gran mayoría de las tareas con la Strada te va a alcanzar y a sobrar. Si buscás un mayor confort que mezcle utilidad con quehaceres familiares cotidianos, probablemente será más atractiva – y cara – la Fiat Toro o incluso las grandes celebridades del rubro: Hilux, Amarok, Ranger.