Fiat Toro

Versiones Toro

Toro

Freedom AT6 4x2 1.8L

Resumen

Versión base 1.8 con caja automática. Trae climatizador, control crucero, levantavidrios eléctricos y levas al volante. Tiene ESP y 7 airbags.

Toro

Freedom AT9 4x4 2.0L

Resumen

Versión base 2.0 con caja automática y tracción 4x4. Incorpora llantas más grandes y control de descenso.

Toro

RANCH 2.0 AT9 4WD

Resumen

Equivalente a la Volcano con el Pack Ranch de detalles exteriores: estribos laterales, gancho de remolque, protector de luneta, barra San Antonio.

Toro

Volcano AT9 4x4 2.0L

Resumen

Versión full 2.0, caja automática y tracción 4x4. Incopora tablero digial de 7', apertura y encendido sin llave y sensores de lluvia y crepuscular.

Resumen Toro:

La Fiat Toro es una pickup de doble cabina disponible en tres versiones: Freedom, Volcano y Ranch. Según cada una, ofrece motor naftero o diésel, caja automática de 6 o 9 velocidades y tracción 4x2 o 4x4. Tiene un logrado diseño y buena performance en general.

Creada a partir de la misma plataforma de la Jeep Renegade, la Fiat Toro tiene el aspecto relativamente genérico de una pick-up típica, dentro del cual se las arregla para ofrecer algunos rasgos interesantes. Como suele ocurrir, la mayor personalidad se verifica en una trompa relativamente agraciada, caracterizada por tener los faros principales abajo y las luces diurnas arriba, en dos tándems visualmente separados (una solución que recuerda al Citroen C4 Cactus). La parte trasera no tiene nada especial, aunque se distingue de sus rivales mayores por tener la caja completamente integrada a la carrocería de la cabina. Dentro de todo, hay que reconocer que Fiat algo se la jugó en términos de diseño, logrando un producto visualmente satisfactorio, incluso más interesante que muchos modelos de la competencia.

El motor “por default” de la Toro es un 2.0 multijet diesel de 170 CV, combinado con una caja automática secuencial de 9 velocidades y un sistema de tracción integral 4WD. Este conjunto mecánico equipa a las versiones Freedom 2.0, Volcano y Ranch. Solo para la versión Freedom, hay una opción más “tranqui”: un motor naftero 1.8 de 130 CV con caja automática secuencial de 6 velocidades y tracción delantera. Esta versión, además, tiene algunos recortes de equipamiento que la convierten en la versión entrada de gama.

El motor 2.0 diesel tiene una performance en general excelente y una muy buena reacción en baja. La aceleración de 0 a 100 km/h se obtiene, si va descargada, en 11,7 segundos: una buena magnitud para una pick-up, aunque no descollante. La velocidad máxima con este conjunto es de 178 km/h. El consumo de gasoil en ciudad promedia los 9,7 litros, mientras que el consumo en ruta asciende a 6,8 litros a cada 100 km a 100 km/h y a 9,3 a 130 km/h. El motor 1.8 es más silencioso y confortable, a lo que le suma una muy alta confiabilidad. En este caso, la aceleración de 0 a 100 es sustancialmente más lenta, con unos “eternos” 15 segundos. Esto redunda en reacciones lentas y tardías en la conducción en general; uno de los puntos más flojos de la versión naftera. El consumo de nafta a 100 km/h es de 5,8 litros cada 100 km, que asciende a 9,3 litros a 130 km/h. En ciudad, este promedio asciende a unos escalofriantes 13,5 litros cada 100 km. No recomendable.

El comportamiento dinámico es excelente tanto en ruta como en ciudad, gracias a un despeje alto y a las suspensiones independientes de los ejes traseros. Esto redunda en un confort de marcha destacable y buena adherencia en maniobras de en ruta, siempre teniendo en cuenta de que es una pick-up y no un deportivo. La dirección funciona bien, pero tiene un radio de giro reducido: da la sensación de doblar poco, lo cual aumenta la cantidad de maniobras necesarias para ciertos virajes. En situaciones offroad destaca la función de doble tracción integral, que reparte automáticamente la fuerza del motor entre los ejes según la adherencia detectada. Esta distribución se puede bloquear en 60-40 y además cuenta con una función “low” que hace las veces de reductora. Una contra es que el control de tracción no se puede desactivar por completo y, en ciertos casos de conducción en barro, puede jugar una mala pasada al restar potencia cuando no debería.

El diseño del panel es muy americano, más Chrysler que Fiat, estéticamente muy bien resuelto. La posición de manejo es óptima, gracias a unas butacas muy cómodas de regulación eléctrica para el conductor (en versiones Volcano y Ranch) y doble regulación del volante. El espacio en las plazas traseras es correcto, con espacio suficiente para piernas y cabeza, con tres apoyacabezas regulables. El limitante más importante está en la quinta plaza, que es relativamente estrecha. Las dimensiones de la caja son generosas: el volumen de carga total es de 820 litros.

La Toro no es un vehículo de alta gama, por lo tanto los accesorios de confort son algo limitados. Las versiones top (Volcano y Ranch) incluyen como ítems exclusivos la regulación eléctrica de la butaca, el espejo retrovisor interno electrocrómico, apertura y encendido sin llave y los sensores de lluvia y crepuscular. Ya desde la versión Freedom naftera la Toro viene con climatizador automático bi-zona, control de velocidad crucero, cámara y sensores de estacionamiento traseros, levas en el volante para el cambio secuencial y levantavidrios eléctricos.

El tablero se caracteriza por dos cuadrantes grandes y legibles, separados por un display central con muchísima información. Hay leves diferencias estéticas que diferencian la gama básica de las gamas full, además de un display más grande. La pantalla multimedia para todas las versiones es de 7’’ con navegador integrado y sistema Android con compatibilidad Apple Car Play y Android Auto.

Como corresponde, las prestaciones de seguridad son casi todas de serie. La excepción es un sistema de monitoreo de la presión de neumáticos exclusivo de las gamas altas, y un par de faltantes en la versión naftera, que no tiene control electrónico de descenso. Fuera de eso, todas las versiones traen 7 airbags, control de estabilidad y tracción, control electrónico antivuelco, arranque en pendiente, torque transfer control y asistencia en frenadas de emergencia.

La Fiat Toro es un buen producto para quienes desean una pick up un poco menos aparatosa que las típicas de gran porte, sin perder utilidad. A favor, cuenta con un gran comportamiento dinámico general, buenas prestaciones de seguridad, un diseño agradable y confort interior. Si bien el motor naftero de la versión Freedom base no es gran cosa, el motor diesel con tracción 4x4 constituye una mecánica moderna, eficiente y más que interesante en cuanto a prestaciones. El principal atractivo de la Toro es que ofrece funcionalidades satisfactorias de pick up a un precio más competitivo que el segmento superior (compuesto por Hilux, Ranger, Amarok y S10), mientras que sobresale por sobre la más económica Duster Oroch de Renault por su mecánica general mucho más moderna.