Fiat Uno

Versiones Uno

Uno

Way 1.3L

Resumen

Versión única con caja manual. Tiene ordenador de a bordo, regulación eléctrica de espejos, levantavidrios eléctricos, sensores y control de tracción.

Resumen Uno:

El Uno Way es un city car de bajo costo y estética aventurera. Es la más reciente encarnación del modelo local de Fiat más famoso de los últimos 30 años. Está basado en el Fiat Uno de 2da generación que tiene ya una extensa trayectoria en nuestro país. Inicialmente estrenado en 2010, se discontinuó en 2016 obedeciendo quizás a una demanda discreta que nunca se pudo comparar con el exitoso, histórico Fiat Uno de 1ra generación. Dos años después Fiat decidió reflotar esta única versión Way – ya conocida en Brasil pero inédita en nuestro país – a modo de entry-level junto con el Mobi. Compitiendo a su manera tanto con city cars como el VW Up o el Renault Kwid, como con compactos “aventureros” como el Ford Ka Freestyle o el Renault Stepway, este Uno trae algunas prestaciones para estar más que atentos.

El Uno no necesita presentación. No es precisamente un diseño para paladares negros. Es, en todo caso, “simpático”, “piola”, “buena onda”. Pero justamente ahí reside su fortaleza histórica: la mayoría de la gente elige sin mayor complejo este tipo de autos, sobre todo cuando el precio es igual de simpático, piola y buena onda que el diseño. Al famoso y algo desactualizado perfil “cuadradito” del Uno cinco puertas, este Way le agrega los toques aventureros de rigor: listones negros, barras de techo y despeje generoso.

El motor es el mismo 1.3 litros Firefly, de 99 CV que equipa las versiones de entrada del Argo y el Cronos. Un motor moderado en prestaciones, de relaciones cortas, que funciona de maravillas para aportar la agilidad justa en la ciudad. La caja es manual de 5 velocidades y la tracción es delantera.

La aceleración de 0 a 100 km/h se logra en 11,8 segundos, un buen valor para este motor que se explica por el bajo peso del auto. La velocidad máxima es de 166 km/h. La distancia de frenado no es tan buena: necesita unos 44 metros para frenar completamente a 100 km/h. Esto se debe a unos neumáticos optimizados más para rendir offroad que para las pistas. El consumo del motor es razonable en la ciudad, con 9,1 litros cada 100 km de promedio. En ruta, se destaca un consumo eficiente a 100 km/h de 5,6 litros cada 100 km, que asciende a unos no tan buenos 7,8 litros a 130 km/h.

Gracias a una muy sólida y robusta puesta a punto de las suspensiones – que se bancan lo que venga – el Uno Way viene con muy buenas noticias con respecto al confort de marcha. Baches, lomos de burro, empedrados, tierra, pasto, ripio… ruede sobre la superficie que sea, el Uno goza de un comportamiento excepcional, con una aislación casi perfecta del habitáculo frente a las irregularidades del camino. Inmunidad total, casi como si fuera un SUV. Estas características se convierten en una desventaja en situación de ruta. Allí, la combinación de suspensiones blandas con despeje altos se siente algo vulnerable a los giros exigidos y los vientos laterales en alta velocidad. Por fortuna, el Uno Way cuenta con control de estabilidad, garantizando la seguridad y haciéndolo totalmente apto para viajes de larga distancia.

El confort del habitáculo, previsiblemente, es algo limitado. Esto se nota particularmente en las plazas traseras, las cuales ofrecen poco espacio para las piernas de ocupantes adultos. La posición de manejo tiende a ser un poco alta, aunque tanto la butaca como la dirección pueden regularse manualmente en altura para corregir. El volante tiene comandos multifunción, la visibilidad es excelente y la butaca es cómoda. El diseño del panel, la calidad de terminaciones y la insonorización constituyen puntos a favor. Si bien es un auto low-cost, no se pasa de rosca en los recortes. Para valorar. El baúl es muy chico pero puede ampliarse rebatiendo hacia adelante las butacas traseras.

Los accesorios son más bien básicos. Se destacan: ordenador de a bordo, regulación eléctrica de espejos, levantavidrios eléctricos en todas las ventanas y sensores de estacionamiento.

El tablero se distingue por un velocímetro analógico muy grande. Tanto es así, que el display digital de 3,5’’ cabe totalmente dentro del cuadrante y apenas queda espacio a los costados para un pequeño cuentavueltas y un indicador de nivel de combustible. El sistema multimedia consta de una pantalla táctil digital de 6,2’’ con navegador satelital y reproductor de DVD. La interfase es genérica pero completa.

La principal virtud en seguridad es el control de tracción y estabilidad: es uno de los modelos más económicos que la incluyen. Además cuenta con dos airbags frontales, asistencia al arranque en pendiente, monitoreo de presión de neumáticos, frenos con ABS + EBD y sujeción isofix de sillas para niños.

El Uno Way sobresale por su excelente confort de marcha en casi cualquier terreno, sea dentro de la ciudad como en caminos de tierra. En este sentido, las suspensiones otorgan una performance tope de gama para un auto low-cost. A esto se le suman un interior de buen diseño, buena calidad en las terminaciones, el control de estabilidad que da tranquilidad en la ruta y un motor relativamente eficiente en el consumo. No es precisamente un auto muy espacioso, ni muy picante, ni está lleno de “chiches”. En rigor, es algo que nadie le va a pedir. En general, cumple. Esto lo convierte en una opción altamente funcional y muy interesante dentro de la gama de autos urbanos económicos: como primer 0km, o bien como segundo auto para la familia.