Ford Nuevo Kuga

Versiones Nuevo Kuga

Nuevo KugaTitanium AT 4x4

Resumen

Versión full con caja automática y tracción 4x4. Incluye climatizador, sensor de lluvia/crepuscular, estacionamiento asistido y apertura sin llave.

Resumen Nuevo Kuga:

La Ford Kuga es una SUV familiar compacta, emparentada con la popular EcoSport pero de mayor tamaño, un diseño más agresivo y un target un poco más específico. La 1ra generación se estrenó en nuestro mercado en 2010, mientras que la 2da llegó apenas tres años después, en 2013. Esta última atravesó un restyling en 2017, estrenando nueva carrocería y diseño. En 2020 fue reemplazada por la 3ra generación o Kuga Híbrida, en una única versión con motor híbrido. La Kuga de 2da generación sigue a la venta hasta agotar el stock remanente; la presente reseña se refiere esta última, la generación menos reciente. Compite naturalmente con otros SUV crossover medianos como la Toyota Rav4, la Honda CR-V y la Kia Sportage. La Kuga de 2da generación está disponible en dos versiones: SEL y Titanium, ambas con el mismo motor y la misma caja automática, pero diferentes en equipamiento y, sobre todo, en el sistema de tracción.

La 1ra generación de Kuga tenía un diseño osado y llamativo que fue neutralizado en parte con esta 2da generación, más conservadora y pensada para un mercado global. Hoy es un auto relativamente rectilíneo, sin el nervio ni el músculo de la 1ra generación, pero con un look frontal lo suficientemente aerodinámico como para agradar de todas maneras. El diseño del último restyling comparte algunas formas con el resto de la línea Ford, especialmente en la distintiva trompa hexagonal. Este estilo cumple bien la función de identificar a la marca, pero le quita algo de personalidad a los diseños individuales.

El motor de la Kuga es una pequeña bestia: 2.0 Ecoboost de 240 CV, con inyección directa y turbo. Compartido con el Ford Mondeo, es el motor más potente entre las SUV del segmento. Para hacerse una idea comparativa, vale recordar que la EcoSport más poderosa (motor 2.0 Duratec) tiene casi 100 CV menos de potencia. Solo viene con caja automática, de 6 velocidades con convertidor de par y modo secuencial con levas al volante. La versión SEL tiene tracción delantera. En cambio, la Titanium viene con sistema AWD de acople automático que no puede ni desactivarse ni regularse: funciona siempre según los sensores de la computadora.

Gracias a su gran motor, la Kuga acelera de 0 a 100 km/h en apenas 8 segundos, lo cual es una buena proeza para un vehículo de 1800 kg. El motor está expresamente limitado a 185 km/h de velocidad máxima. El consumo de combustible no es su punto fuerte: si bien tiene el mismo motor que el Mondeo, también es más pesada, tiene peor aerodinámica y, en el caso de la Titanium, tracciona más. El promedio de consumo oscila en torno a los 11,5 litros cada 100 km.

El comportamiento del auto y las sensaciones de conducción constituyen en general un aspecto a destacar. Ford ha cuidado cada uno de los detalles que hacen a una dinámica superior: suspensiones independientes en las cuatro ruedas, dirección muy precisa con asistencia eléctrica y frenos a disco en las cuatro ruedas. Estas características permiten aprovechar el motor Ecoboost al máximo, con un andar confortable y seguro que comunica los avatares del terreno hacia el volante con un equilibrio preciso. En terrenos offroad la performance se ve realzada por el sistema AWD, que contribuye a un manejo ágil, reactivo y sumamente placentero en caminos de tierra. En condiciones más extremas, tales como barro y arena, se hace un poco más complicada la conducción, ya sea por tener neumáticos inadecuados o por la intervención – en este caso no deseada – del control de estabilidad y tracción. Como todo crossover, no es un vehículo para este tipo de uso.

Es un vehículo espacioso, silencioso y cómodo para 5 ocupantes adultos, incluso en las plazas traseras, lo cual reafirma su carácter familiar. La Titanium se distingue de la SEL, entre otras cosas, por su techo panorámico de apertura eléctrica. La posición de manejo es cómoda, quizás algo elevada, y se ve beneficiada por las levas al volante para pasar los cambios en modo secuencial. En la versión Titanium la butaca del conductor tiene 10 posiciones posibles, y también se puede regular la altura del asiento del acompañante. El diseño de tapizados claros en contraste con el resto del interior oscuro es un acierto estético, aunque a cada cual le podrá gustar más o menos. Las terminaciones son de alta calidad. Los asientos posteriores se rebaten para brindar más espacio de carga en el baúl, que ya es de por sí relativamente generoso para lo que suelen ser este tipo de autos.

La versión SEL viene con varios accesorios interesantes, tales como climatizador automático bi-zona, sensor de lluvia y sensor crepuscular, sensores de estacionamiento trasero, navegador satelital integrado y control de velocidad crucero con limitador. Para los más exigentes, la Titanium suma la apertura de puertas sin llave (incluida la del baúl, que permite abrir sin manos en situaciones de carga y descarga), espejos retrovisores externos rebatibles electrónicamente, cámara de estacionamiento trasera, sensores de estacionamiento delantero y estacionamiento asistido. Buenas prestaciones, sobre todo para la versión más económica que eleva el piso de lo que suele ser un entrada de gama.

Ambas versiones tienen pantalla multimedia táctil con el sistema Sync3 instalado. La Titanium se distingue principalmente por su mejor sistema de audio hi-fi de Sony. El tablero se distingue por sus dos prominentes indicadores de aguja (velocímetro y cuentavueltas), dos indicadores análogos menores y el display central de la computadora de abordo. Los comandos en el volante permiten operar todos los controles sin soltar la dirección en ningún momento.

La apuesta por la seguridad es un fuerte de Ford en general, y la Kuga no es la excepción. Ambas versiones cuentan con control de estabilidad y tracción, frenos ABS con EBD y BA, control de torque en curvas, faros antiniebla delanteros y traseros y anclajes isofix. La Titanium agrega un sistema de atenuación de riesgo de vuelco, sistema de mantenimiento de carril y el sistema Active City Safety que acciona los frenos automáticamente en situación de riesgo por debajo de los 50 km/h. El punto flojo – flojísimo – es que viene sin rueda de auxilio, ni siquiera una de esas “de juguete” que ofrecen hoy la mayoría de los autos. En su lugar ofrece un kit de reparación e inflador que apenas sirve para pinchazos menores. Ahorrar en este aspecto clave es una tendencia alarmante de las automotrices, aunque hay que reconocer también que hay un mercado que lo tolera. Desde cualquier punto de vista, es difícil justificar que un auto pensado para conducir por caminos rústicos no tenga algo tan elemental.

En un segmento saturado y competitivo como el de los SUV crossover, se hace difícil destacar con un argumento de venta claramente diferencial. En sus orígenes, la Kuga supo apostar por un diseño medianamente jugado que ya no es tal, aunque sigue siendo agradable. El precio, alrededor del doble de un Ford Focus, tampoco es de lo más seductor. Hoy, la atracción principal se centra en su gran motorización, sin dudas una de las más potentes de su segmento. El resto de la mecánica va a la par, contribuyendo a una gran experiencia de manejo que se realza incluso en caminos de ripio o tierra. En otro plano, caben como argumento las excelentes funciones y asistentes de seguridad que suma la versión Titanium, más completas en general que el resto de la competencia: incluye de todo… menos una rueda de auxilio. En síntesis, una SUV bien equipada y muy potente que valdrá la pena o no, según se esté dispuesto a pagar el dinero que vale.