Jeep Renegade

Versiones Renegade

Renegade

Sport 1.8 AT6

Resumen

Versión intermedia con caja automática. Tiene levas al volante para modo secuencial. El equipamiento es el mismo que la versión Sport manual.

Renegade

Trailhawk AT9

Resumen

Versión full de tracción 4x4, motor diésel y caja automática. Suma encendido sin llaves, selector de superficie y tablero digital de 7''.

Resumen Renegade:

La Jeep Renegade es una SUV chica disponible en sus versiones Sport Wild, Sport, Longitude y Trailhawk. Dependiendo de cada una, viene con motor naftero o diésel, caja manual o automática y tracción simple o 4x4. Es un modelo popular por precio accesible, diseño original y mecánica de excelencia.

El aspecto exterior revela una fuerte personalidad. En un mercado que tiende a las curvas seductoras y las formas aerodinámicas, Jeep se despacha con una carrocería bien cuadrada, rectilínea, sin ornamentos, que rescata el tradicional espíritu utilitario de Jeep y deja poco margen para la fantasía. Toda una declaración de principios. Paradójicamente, en esa falta de glamour reside el principal atractivo de este diseño. Transmite tanta identidad que es inmediatamente reconocible por la calle y si bien al primera vista puede resultar chocante, con el tiempo se le va tomando cariño. La trompa en sí misma encapsula y resume la propuesta: la parrilla es recta, bien vertical. Los faros son austeros, redondos y están orientados en su totalidad hacia el frente en un plano simple. El capot tiene apenas una curva imperceptible y corta en un ángulo casi recto con el parabrisas, al igual que el trunco remate trasero. Contracultural. No deja de ser irónico que el Fiat 500X, basado en exactamente misma plataforma, sea opuesto en términos de estética.

La gama de Renegade cuenta con dos motores. Por un lado, el conocido naftero e-torQ EVO, de 1.8 litros que equipa también a varios Fiat, capaz de desarrollar 130 CV de potencia. Propulsa a las versiones Sport y Longitude. La Trailhawk, en cambio, está equipada con un motor turbodiésel de 2.0 litros de cilindrada, que entrega hasta 170 CV. Es el mismo que tiene la Fiat Toro. En cuanto a la transmisión, hay tres cajas disponibles: una manual de cinco velocidades para las versiones Sport Wild y Sport (de esta quedan Stock pero ya no se producen más), una automática de sexta disponible también en la Sport, Sport Plus y la Longitude, y una automática de nueve marchas en la Trailhawk tope de gama. Todas las cajas automáticas cuentan con levas al volante en todas las versiones. La Trailhawk tiene tracción integral 4x4, mientras que el resto de las versiones solo vienen con tracción delantera.

El motor 1.8 de las versiones Sport y Longitude acelera de 0 a 100 km/h en 12,7 segundos. Se trata de un valor modesto que revela un empuje débil para salir desde abajo, restando reacción y agilidad. El consumo de nafta en ruta es coherente con valores de 7,2 y 9 litros cada 100 km a 100 y 130 km/h respectivamente. En ciudad resulta menos económico: 12,2 litros cada 100 km en promedio. El motor turbodiésel ya es otra historia. Tiene buena entrega y el consumo es mucho más eficiente, con un promedio urbano de 9,5 litros. La aceleración 0-100 también mejora, con un buen registro de 9,1 segundos si se interviene la caja secuencial para arrancar en primera (en modo automático, esta AT9 arranca siempre en segunda). Sin ejecutar este “truco”, el valor de aceleración es significativamente más lento. Frena en 44 metros, un valor algo elongado para el estándar.

La suspensión trasera de parrilla independiente tipo multilink, así como la puesta a punto en general, garantizan un comportamiento satisfactorio del chasis tanto en la ciudad como en la ruta. En ciudad, el confort de marcha es óptimo, sin asperezas ni vibraciones ante empedrados o irregularidades. Comparte la solidez general que se advierte en el el Fiat 500X y la Fiat Toro, que toma el mismo chasis. En ruta se desenvuelve con buen apoyo, firme tenida en curva y sin vicios de la dirección a altas velocidades. Ante maniobras exigidas, actúa muy eficientemente el control de estabilidad. Si bien las versiones Sport y Longitude son vehículos predominantemente urbanos y ruteros, la Trailhawk es SUV de vocación todoterreno que hace honor a la tradición de Jeep y es ideal para travesías offroad. En este sentido, trae toda la tecnología de tracción integral que la marca acostumbra. Al potente turbodiésel y confiable despeje se le suman funciones muy efectivas. Selec-Terrain permite elegir seteos mecánicos preconfigurados según el terreno. La función “Low” no es una reductora pero permite aprovechar al máximo la primera relación de caja. La función de bloqueo permite fijar la distribución de la tracción en un 50-50. Por último, existe la posibilidad de bloquear el ESP. Es un rendimiento extraordinario.

El interior destaca – como todo Jeep – por la alta calidad de materiales, ajustes y terminaciones. En este sentido es de los mejores de su segmento. La postura de manejo se beneficia de la muy confortable butaca y la pluralidad de ajustes posibles: doble regulación del volante y regulación en altura del asiento. La visibilidad de conducción es excelente. En las plazas traseras el espacio es amplio, con buen lugar para las piernas y la cabeza. La desventaja es que la butaca en este caso sí es algo plana y no resulta confortable para largos viajes. El baúl, debido al perfil trasero trunco, es muy reducido: son solo 260 litros y hay que estar removiendo la bandeja portaobjetos con frecuencia para hacer espacio. Lo bueno es que los asientos pueden rebatirse en caso de viajar con mucha carga y pocos pasajeros.

En lo relativo a accesorios, no hay tantas diferencias entre las tres versiones. Ya desde la versión Sport, la Renegade cuenta con climatizador automático bi-zona, cierre centralizado sensible a la velocidad, espejos laterales de regulación eléctrica, cámara de retroceso, sensor trasero de estacionamiento, control de velocidad crucero y control de la presión de neumáticos. Para quien está pensando en comprar la versión base, es un combo bastante atractivo. La versión Sport Wild abarata costos eliminando sensores traseros, barras portaequipaje y cromado en la parrilla, además de tener llantas más chicas. Las diferencias fundamentales están en los tapizados (de tela en la Sport, de cuero en las otras dos), en la pantalla de la computadora de abordo (de 3,5’’ en Sport y Longitude, de 7’’ en Trailhawk), y en el encendido por botón sin llave (exclusivo de la Trailhawk). Obviamente, las funciones relativas a la tracción 4x4, como el Selec-Terrain, son exclusivas de la tope de gama.

El tablero sigue el modelo de dos cuadrantes de aguja separados por el display central para la computadora de a bordo. Los relojes analógicos miden revoluciones y velocidad, mientras el resto de la información se obtiene navegando por la pantalla con los comandos en el volante. La central multimedia es completa. Tiene una pantalla generosa de 8.4’’ en las versiones Longitude y Trailhawk – en la Sport se reduce a 5’’ o 7’’ – con compatibilidad para Apple Car Play y Android Auto y conectividad de audio USB, Aux y Bluetooth.

La única diferencia entre versiones se verifica en la cantidad de airbags. Mientras que la Sport cuenta solo con los dos delanteros, el resto de la gama – incluida la versión Sport Plus – incorpora laterales, de cortina y de rodilla del conductor, totalizando 7. El resto de las funciones son para toda la gama: frenos ABS con EBD, control de estabilidad, control de tracción, control de arranque en pendiente, control de mitigación de rolido, cinturones inerciales en las 5 plazas y fijaciones isofix. La rueda de auxilio es del mismo tamaño que las originales.

Con la Renegade, Jeep pone su reputación histórica en vehículos SUV al servicio de un producto accesible y confortable, con muchísima identidad y buen nivel de confort. Este combo ha dado resultados contundentes en el mercado: hoy es el 3er vehículo de su tipo más vendido. Una presencia familiar en nuestras calles, dejó atrás a la Chevrolet Tracker y le disputa mano a mano el 2do lugar nada más ni nada menos que a la Renault Duster. Si lo que estás buscando, además, es un SUV para adentrarte en la aventura offroad, la versión Trailhawk turbodiésel es de lo más confiable, rendidor y con mejor relación precio-producto que puede encontrarse en la materia. Si en cambio buscás un vehículo familiar urbano, las versiones de entrada ofrecen todo el confort que vas a necesitar, con la contra de un baúl chico y un motor naftero que pide combustible y no siempre retribuye en prestaciones.