Nissan Kicks

Versiones Kicks

KicksSense MT 1.6L

Resumen

Versión base con caja manual. Trae doble regulación de volante, aire acondicionado, multimedia de 7' y control de estabilidad.

KicksAdvance MT 1.6L

Resumen

Versión intermedia con caja manual. Suma volante forrado en cuero, manijas interiores cromadas y asistencia de estacionamiento sonora.

KicksAdvance CVT

Resumen

Versión intermedia con caja automática CVT. En lo demás es igual a la Advance manual.

KicksAdvance Plus CVT

Resumen

Versión intermedia con caja automática CVT. Se distingue por su sistema de audio Bose Premium

Resumen Kicks:

La Nissan Kicks es una SUV chica correspondiente al segmento B. Es decir, un auto con estética “aventurera” de camioneta pero mecánicamente más orientado al confort y al tránsito urbano. Lanzada en Argentina en 2017, atravesó leves actualizaciones de equipamiento en 2019 y 2020. El primer restyling, con un rediseño de la trompa, se lanzó en nuestro país en 2021. Fue desarrollada en primera instancia para el mercado brasileño y más tarde fue expandiéndose hacia otras latitudes. Hoy se perfila como el modelo más vendido de Nissan en nuestro país. En un segmento al rojo vivo, compite con la Honda HR-V, la Renault Captur y Duster, la Jeep Renegade, la Ford EcoSport, la Fiat 500X, la Peugeot 2008, la VW T-Cross la Chevrolet Tracker, la Citroën C4 Cactus, la Hyundai Kona y varias más. Está disponible en tres franjas de gama: Sense, Advance y Exclusive. La intermedia Advance es la única que ofrece opción entre caja automática o manual, además de la configuración especial de audio Advance Plus. La versión Sense, entrada de gama, viene exclusivamente con caja manual, mientras que la Exclusive, tope de gama, tiene solamente caja automática CVT.

En un segmento superpoblado que puede volverse algo monótono, la Nissan Kicks tiene el indudable mérito de diferenciarse visualmente de sus rivales. Es un auto muy reconocible, más allá de gustar o no. La originalidad de la Kicks se nutre de ángulos curiosos, protuberancias llamativas y doblamientos atípicos, que le otorgan un profundo carácter sin ser subversiva ni aparatosa. Por ejemplo, tanto las ópticas delanteras como traseras, en vez de estar cómodamente cavadas en la carrocería, sobresalen con volumen propio casi como orejas, incluyendo ángulos cortantes y partes orientadas 100% hacia el cielo. Otro factor distintivo es el recorrido de la cintura exterior hacia atrás, rematando en una suerte de punta piramidal que no pasa desapercibida. El perfil también llama gratamente la atención por las líneas oblicuas de las ventanillas que se van abriendo hacia la parte del parabrisas.

La Kicks tiene un motor naftero de 1.6 litros que en este caso – reconfiguración mediante – alcanza una potencia de 120 cv y 149 nm de torque. A pesar de las renovaciones, sigue estando por debajo de la motorización promedio del segmento. Según la versión, la caja de cambios puede ser manual de 5 velocidades, o automática CVT con variador continuo. La tracción es delantera.

La aceleración de 0 a 100 km/h se produce en unos 11,8 segundos, un valor relativamente modesto. La velocidad máxima que alcanza es de 170 km/h. La frenada de 100 a 0 km/h se produce en unos 40,8 segundos. Muy buen valor. Los consumos no deslumbran pero son más que lógicos para un auto de este porte: 10,7 litros cada 100 km en ciudad y, en ruta, 6,7 y 9 litros a 100 y 130 km/h respectivamente. Con solo 41 litros de capacidad, el tanque es demasiado chico y afecta la autonomía.

Desviándose de la norma predominante, la configuración dinámica de la Nissan Kicks apunta a lograr mejores prestaciones relativas en ruta, que en ciudad. Es decir, las suspensiones no son tan blandas y están calibradas para brindar la máxima confiabilidad en ruta. A esto se le suman unos neumáticos de perfil bastante bajo, algo contraintuitivo para un vehículo supuestamente “aventurero”. El resultado es un auto de excelente comportamiento y tenida en asfalto, pero que en ciudad puede transmitir alguna que otra aspereza en el andar cotidiano. De todas maneras, tiene un despeje relativamente bueno que garantiza inmunidad ante posibles golpes y roces del carter. Por otra parte, la dirección y el motor brindan una agilidad de manejo muy buena en el tránsito citadino. Anda muy bien en caminos de tierra, pero no es un vehículo para uso offroad. No tiene tracción 4x4 en ninguna de sus versiones. Apenas la caja automática tiene un modo “Low” que retiene una relación de cambio baja para salir de abajo con mayor torque en pendientes o con mucha carga.

Fiel a la tradición Nissan, el diseño del panel es moderno pero sobrio, con materiales mayormente duros, no necesariamente de máxima calidad, pero de aspecto durable y buenos encastres. La posición de manejo es algo elevada pero cómoda en general. El volante se regula en altura y profundidad en todas las versiones. Los aplausos se los llevan las plazas traseras, que ofrecen confort óptimo para tres ocupantes, con margen de sobra para las piernas y la cabeza. Los asientos son rebatibles 60/40. El baúl es uno de los más grandes de su segmento.

Las funciones accesorias son más o menos parejas para toda la gama. Desde la versión Sense incluye llave inteligente para abrir y encender el motor, cierre centralizado a distancia, aire acondicionado y levantavidrios eléctricos. Esto es lo más relevante que viene de serie. Las versiones con cambio automático incorporan control de velocidad crucero. La versión Exclusive suma climatizador automático y asistencia de estacionamiento con 4 cámaras de visión 360°.

El tablero es mixto, con un único cuadrante analógico para el velocímetro y una gran pantalla digital que simula un 2do cuadrante de aguja para el cuentavueltas. Esta característica le otorga una importante flexibilidad, ya que el indicador de cuentavueltas puede reemplazarse por muchos otros modos, brindando una gran cantidad de información. Esta característica es – valga la redundancia – exclusiva de la versión Exclusive. En las otras versiones hay un tablero más convencional. El sistema multimedia sí es homogéneo para toda la gama: incluye pantalla táctil de 7’’ con Apple Car Play y Android Auto, además de conectividad Bluetooth, USB, Aux-in y iPod Ready.

La Kicks fue uno de los primeros modelos de Nissan en incorporar control de estabilidad y tracción. A partir de su restyling en 2021 y siguiendo las tendencias del mercado, incorporó también 6 airbags de serie en todas las versiones: delanteros, laterales y de cortina. Solamente la versión Exclusive ofrece ayudas electrónicas a la conducción, tales como alerta de tráfico cruzado, alerta de punto ciego, alerta de colisión frontal y frenado inteligente de emergencia. Algunas funciones bastante específicas que tiene como plus son control inteligente de manejo, control inteligente de trazo y freno inteligente del motor, esta última solo para las versiones con caja automática CVT.

Dentro de un segmento donde arrecia la competencia, la Nissan Kicks ha gustado bastante. Es una presencia frecuente en las calles y en términos de ventas cerró 2020 con buenos números. Todavía le falta un empujón extra para tomar por asalto los primeros lugares pero ya se encuentra entre las SUVs más populares junto con la Renegade, la Tracker, la T-Cross, la C4 Cactus y la la 2008. Las razones de estos buenos resultados pueden encontrarse en su diseño original, su precio relativamente competitivo, su destacado confort interior, sus buenas sensaciones en ruta y la confiabilidad mecánica que suele caracterizar a los productos Nissan. Su último rediseño incorporó también algunas funciones de seguridad esenciales, como 6 airbags en todas las versiones. Tiene algunos problemas: el motor es algo módico para su segmento, el tanque de combustible es demasiado chico, el confort de marcha en la ciudad – sin ser malo – no compite con sus rivales. El balance, no obstante, da positivo para quien necesite un vehículo práctico, cómodo, atractivo y – sobre todo – más o menos accesible en un mercado que se ha vuelto caro y donde el dinero siempre está medio justo.