Nissan Nueva Frontier

Versiones Nueva Frontier

Nueva Frontier

X- GEAR 4x2

Resumen

Versión intermedia con motor turbo diésel de 2.3 litros y caja automática. Suma multimedia de 8' y cámara de estacionamiento trasera.

Nueva Frontier

X- GEAR 4x4

Resumen

Versión intermedia con motor bi-turbo diésel de 2.3 litros, caja automática y tracción 4x4. El equipamiento es el mismo de la X-Gear 4x2.

Nueva Frontier

S 4X2 MT

Resumen

Versión base con motor turbo diésel de 2.3 litros y caja manual. Trae aire acondicionado, levantavidrios eléctricos, radio y control de estabilidad.

Nueva Frontier

SE 4X2 MT

Resumen

Versión intermedia con motor bi-turbo diésel de 2.3 litros y caja manual. Equivale a la versión S, con detalles cromados y llantas de aluminio.

Nueva Frontier

S 4X4 MT

Resumen

Versión entrada de gama con tracción 4x4. Mismo motor y equipamiento que la versión 4x2.

Nueva Frontier

XE 4x2

Resumen

Versión intermedia bi-turbo y caja manual. Suma multimedia de 8', control de crucero, cámara de estacionamiento y climatizador automático.

Nueva Frontier

SE 4X4 MT

Resumen

Versión intermedia con tracción 4x4, motor bi-turbo diésel de 2.3 litros y caja manual. En lo demás, equivale a la versión SE de tracción simple.

Nueva Frontier

LE 4x2

Resumen

Versión full bi-turbo y caja manual. Suma ingreso y arranque sin llave, monitor y cámaras 360, asientos calefaccionados y tapizados de cuero.

Nueva Frontier

XE 4x4

Resumen

Versión intermedia con tracción 4x4, bi-turbo y caja manual. En lo demás, equivale a la versión XE de tracción simple.

Nueva Frontier

LE 4x4

Resumen

Versión full con tracción 4x4 bi-turbo y caja manual. En lo demás, equivale a la versión LE de tracción simple.

Nueva Frontier

LE 4x4 AT

Resumen

Versión full con tracción 4x4 bi-turbo y caja automática. Única versión con techo solar.

Resumen Nueva Frontier:

La Nissan Frontier es una Pick-Up mediana. Mantiene una presencia constante y de nicho en nuestro mercado desde 2002, pero a partir de 2018 se dio una suerte de refundación: empezó a producirse en Argentina, convirtiéndose en la gran apuesta de Nissan para un país que enloquece con las “chatas”. En este sentido, busca posicionarse en un segmento que ya tiene a la Toyota Hilux como genio y figura, a la Ford Ranger y la VW Amarok como evolucionadas alternativas y a la Chevrolet S10 como aspirante, además de la Fiat Toro y la Renault Duster Oroch que, en rigor, se ubican un pelín por debajo en cuanto a tamaño y segmentación. Como es común en el rubro Pick-Ups, la Frontier está disponible en una plétora de versiones. Parte de cuatro franjas de equipamiento y confort: S, SE, XE y LE, cada una con su respectiva variante 4x2 o 4x4, excepto la tope de gama LE que solo ofrece opciones 4x4. Una quinta franja, la X-Gear, está pensada como opción de caja automática de precio accesible, pero no tiene grandes distintivos de equipamiento. Este esquema, al cruzarse, determina un total de 10 versiones o configuraciones diferentes.

En un segmento que no suele tener espacio para la creatividad desatada, la Frontier cumple con la mayoría de los cánones establecidos con algunos pequeños márgenes para la distinción. Como toda Pick-Up mediana, la forma y el perfil son funcionalmente genéricos. El despeje es alto y la trompa musculosa, elevada y bien robusta. Las ópticas y la parrilla son voluminosas y agresivas. El capot se caracteriza por sus elevaciones laterales sobre el guardabarros, dando la impresión de “hombreras” prominentes que la distinguen visualmente entre las Pick- Ups. Las dimensiones comparativamente chicas de la Frontier le dan quizás un aspecto más macizo y morrudo incluso que muchas de sus colegas.

A partir de las versiones SE la Frontier cuenta con un motor diésel bi-turbo de 2.3 litros que desarrolla 190 CV de potencia y 450 Nm de torque. Es uno de los más potentes del segmento Pick-Up y el torque no se queda atrás: esto determina un motor con buena entrega ideal para viajar cargados o en circuitos offroad. Como excepción, las dos versiones S (base) y la versión X-Gear 4x2 cuentan esencialmente con el mismo propulsor, solo que con turbo simple. Esto reduce sus prestaciones de potencia y torque a 160 CV y 403 Nm respectivamente. Una caja manual de seis velocidades es transversal a toda la gama. Las opciones automáticas se ofrecen exclusivamente en las dos versiones intermedias X-Gear (4x2 y 4x4) y en la versión full LE automática 4x4. Se trata de una caja de 7 velocidades con selector de cambios. Las primeras cuatro versiones ofrecen alternativamente tracción 4x2 o 4x4. La versión tope de gama LE solo ofrece tracción 4x4. La LE 4x2 existe pero está oficialmente discontinuada, aunque es posible que algunas concesionarias aún tengan unidades en stock.

La aceleración de 0 a 100 km/h se produce en 11 segundos clavados y la velocidad máxima es de 184 km/h. La frenada de 100 a 0 km/h se produce en muy aceptables 42 metros. El consumo en ciudad es relativamente alto, con 12 litros cada 100 km recorridos en promedio. En ruta el valor desciende a 7,8 litros circulando a 100 km/h y 10,6 a 130 km/h. Valores adecuados para una Pick-Up, ni ejemplares, ni malos.

El motor es muy potente y funciona bien, pero necesita estar más revolucionado de lo común en un diesel para entregar lo mejor. Para sacarle el jugo hay que pisar el acelerador. Además, la caja automática es algo lenta y brusca en las reacciones para salir de abajo. La prestación es mejor con caja manual. El comportamiento dinámico debe mucho a la suspensión trasera multibrazo pero de eje rígido, una solución híbrida poco común en el mercado. Sus prestaciones son muy buenas en cualquier situación: absorbe asperezas en la ciudad, banca exigencias en la ruta y resiste lo que venga en offroad. Ahora bien: no necesariamente sobresale con respecto a las prestaciones de la competencia, por lo que cabe cuestionarse su sentido. Su principal atributo es la polivalencia y no tanto en su performance en situaciones específicas. En el caso de las versiones 4x4 el desempeño offroad es muy bueno, gracias al sistema de doble tracción que reparte la fuerza de tracción entre los ejes. El comportamiento es impecable. La falta de bloqueo de diferencial trasero puede complicar algunas maniobras en terrenos muy irregulares donde alguna rueda quede girando el aire.

El interior tiene materiales duros y durables y un diseño de panel correcto. No hay lujos, pero cumple con cierto estándar. La insonorización de la cabina es buena, pero el motor es un poco ruidoso. La postura de manejo es muy buena, gracias a una butaca confortable que puede regularse en 8 movimientos, eléctricamente en el caso de la versión LE y manualmente en las demás versiones. La columna de dirección es ajustable solo en altura. La versión LE trae además asientos calefaccionados. Las plazas traseras tienen un espacio un poco más limitado sin llegar a ser incómodas. Algo típico de las Pick-Up de doble cabina. La versión LE automática trae, en exclusiva, un techo solar con apertura eléctrica. Esto la convierte de facto en la tope de gama, aunque no tenga ninguna otra exclusividad además de la caja automática. La caja de carga es un poco más chica que el promedio y tiene algunos faltantes: barra de San Antonio, rieles de sujeción, escalón en el paragolpes, etc.

Las versiones superiores XE y LE se destacan por traer climatizador automático bi-zona, control de velocidad crucero y sensor de estacionamiento con cámara trasera como accesorios interesantes. La versión LE, la más exclusiva, suma además un sistema de monitoreo por cámaras de 360°, entrada y arranque inteligente sin llave y terminaciones en cuero. Las versiones básicas son bastante “peladas” siguiendo la filosofía de un vehículo más utilitario y de trabajo. Estas cuentan con aire acondicionado, cierre centralizado a distancia, apertura eléctrica del tanque de nafta, levantavidrios eléctricos y volante con comandos de audio y telefonía.

El tablero es sencillo pero claro y legible. Consiste en dos cuadrantes de aguja para cuentavueltas y velocímetro (además de niveles de temperatura y combustible). Las versiones XE y LE cuentan además con un display color central de 5’’ para la información de viaje y la temperatura exterior El sistema multimedia es básico en las versiones S y SE: tiene radio con Bluetooth, reproductor de CD y entrada de audio AUX. En las versiones X-Gear, XE y LE, en cambio, consiste en una generosa pantalla táctil de 8’’ con navegador integrado y compatibilidad con Android Auto y Google Car Play, además de todas las opciones de conectividad estándar.

Las funciones básicas de seguridad para las versiones de entrada son: airbags frontales, frenos ABS con EBD y BA, control de estabilidad y tracción (este último no puede desconectarse), control de ascenso en pendiente, cinturones traseros de tres puntos y fijaciones isofix. La versión SE 4x4 agrega un control de pendiente también para el descenso, una constante en el resto de la gama pero solo para las versiones 4x4. Es un combo relativamente completo que no tiene mucho margen para mejorar en las versiones más full. De todas maneras, la versión LE incorpora 4 airbags más: 2 laterales y 2 de cortina. No estaría mal incluirlos en el resto de la gama.

La Nissan Frontier viene a ocupar un nicho hipercompetitivo, prácticamente “tomado”. Si bien es – como se dijo anteriormente – un modelo que ya tiene su trayectoria, su estrategia para competir mano a mano en un mercado argentino “adicto” a las Pick- Ups es un desarrollo relativamente reciente. A pesar de que Nissan es un referente global en el mercado de Pick-Ups y la Frontier es un producto noble y rendidor, se nota que todavía le falta desarrollo y evolución en un segmento que, al menos localmente, ha mostrado avances muy importantes en los últimos años. Esto significa que si bien tiene muy buenas prestaciones – muy bien en offroad con 4x4, buena polivalencia del confort de marcha, motor cumplidor, consumos adecuados – no llega todavía a superar a sus competidoras en ningún ítem en particular. Pero esto… esto recién empieza.