Nissan Sentra

Versiones Sentra

Sentra

Advance

Resumen

Versión base con caja manual. Incluye multimedia de 5', climatizador, cámara trasera, arranque y apertura sin llave y control de estabilidad.

Sentra

SR

Resumen

Versión intermedia con caja automática CVT. Mejora la pantalla multimedia a 7' e incorpora Apple Car Play y Android Auto. Suma techo solar.

Sentra

Exclusive

Resumen

Versión tope de gama con caja automática CVT. Incorpora tapizados de cuero y sistema multimedia con pantalla de 8'.

Resumen Sentra:

El Nissan Sentra es un sedán perteneciente al segmento C. Sin ser un auto premium, se ubica en una franja de confort y equipamiento más elevada que su hermano menor, el Nissan Versa. Con una larga historia que se remonta a 1982, el Sentra tuvo una presencia intermitente en nuestro país. En 2010 desembarcó definitivamente y, cuatro años después, Nissan presentó por primera vez esta 7ma generación. Luego de un restyling en 2016 y una actualización en 2019, el modelo ya está preparando la retirada: en 2020 llega globalmente la 8va generación. Compite en la nutrida franja de los sedanes familiares compactos junto al Toyota Corolla, el Honda Civic, el Chevrolet Cruze, el Kia Cerato, el Ford Focus, el Citroën C4 Lounge, el Peugeot 408, el Fiat Tipo y el Volkswagen Vento, entre algunos más. Se encuentra en tres diferentes versiones: Advance, SR y Exclusive.

En 2016, el último restyling del Sentra se animó con algunas líneas un poco más atrevidas en un diseño esencialmente tradicional y conservador. La trompa es la sección donde más se aprecian estas concesiones. La bajada del capot, con muchas nervaduras que convergen armónicamente en la parrilla, le da al frente un ataque levemente sensual. El resto de la carrocería es bastante típica. Más allá de lo que pueda decirse sobre lo “aburrido” de esta estética, lo cierto es que muchos compradores consideran su discreción una gran virtud. Hay gustos para todo.

Cuenta con un motor de serie 1.8 de 131 CV y 173 Nm. Es uno de los menos potentes del segmento; para esta carrocería, podría tirar un poco más. Turbo ni hablar. Es muy convencional pero confiable, como todo motor japonés. La caja automática es una CVT – de variador continuo con simulación de cambio de marchas, pero la versión Advance viene con caja manual de 6 velocidades. La tracción es delantera.

Acelera de 0 a 100 km/h en unos 11,4 segundos, una performance aceptable pero discreta, quizás debido a una caja CVT a la que le cuesta disparar de abajo. La velocidad máxima es de 191 km/h. Los consumos en general son eficientes. En la ciudad insume 9,5 litros de nafta cada 100 km recorridos, mientras que en la ruta el valor desciende a 6,2 litros a 100 km/h y 7,8 litros a 130 km/h.

Predomina claramente el confort sobre la deportividad. El despeje es muy alto y las suspensiones son suaves. Esta configuración garantiza una marcha agradable en conducción de crucero, pero contribuye a que la carrocería se incline bastante en curvas de exigencia. Ahora bien: tiene neumáticos de perfil bastante bajo, lo cual va conceptualmente en una dirección diferente a las suspensiones. Esta inconsistencia genera algunas vibraciones e incomodidades a la hora de rodar. No alcanza los estándares de, por ejemplo, un Ford Focus o un Volkswagen Vento. Si bien el motor no es un derroche de torque, la reacción del pedal de aceleración es inmediata, generando una sensación de agilidad que compensa la relativa falta de reacción.

En el interior se destaca la calidad de materiales y encastre que siempre caracterizó al Sentra. Revestimientos blandos, plásticos brillantes, inserts de alumino: sea cual sea el material, la calidad está garantizada. El diseño del panel es de lo más sobrio del mercado. La posición del conductor cuenta con lo necesario: butaca regulable, cómoda y doble ajuste de un volante con comandos multifunción. Atrás está la posta: espacio sobradísimo para todos los ocupantes – el espacio a lo largo para las piernas es de lo mejor del segmento – y un generoso baúl cuya capacidad traspasa los 500 litros. Los asientos se rebaten hacia adelante en configuración 60/40.

Siguiendo con la tendencia de Nissan, los accesorios son en general bastante completos en toda la gama. Esta política ayuda a valorizar a la versión base y, por ende, a la totalidad del modelo. Hay que aclarar que en el Sentra la “versión base” es Advance, equivalente a versiones full en modelos como el Versa. La gama arranca más arriba. Entre las funciones de serie se cuentan: climatizador automático de doble zona, apertura eléctrica del baúl y remota del tanque de nafta, levantavidrios eléctricos, cámara de estacionamiento trasera, sensor inteligente para arranque y apertura sin llave, entre otras. La versión SR suma techo solar eléctrico, que también equipa a la Exclusive. Esta última se distingue por tener tapizados de cuero y el mejor sistema multimedia.

El tablero sigue la configuración típica de dos cuadrantes de aguja para velocidad y revoluciones (con indicador de temperatura y combustible) y con un display central para la computadora de a bordo. Es un diseño estándar pero claramente legible. La consola multimedia es uno de los poquísimos ítems que se diferencian en las tres versiones. Arranca muy bien en la versión Advance, con 6 parlantes y una pantalla de 5’’ y conectividad completa para reproducción de audio (Aux, USB, Bluetooth, CD). La versión SR suma una pantalla más grande de 7’’ y compatibilidad con Android Auto y Apple Car Play. La versión Exclusive, por último, incorpora dos parlantes más y tecnología de marca Bose.

A diferencia de las líneas inferiores (March, Versa, Note) el Sentra sí tiene control de estabilidad y tracción. Fue incorporado recién en 2019. ¿Mejor tarde que nunca? A este nivel de segmento, ya es impensable pedir menos. En cuanto a airbags, la configuración es completa (6 airbags) para las versiones SR y Exclusive. Se ven reducidos a 2 (solo frontales) en la versión Advance. Acá es dónde la versión base termina perdiendo bastante. El conjunto de frenos es el estándar ABS, EBD y BA. Las versiones SR y Exclusive traen un par de alertas interesantes de seguridad activa: punto ciego y tráfico cruzado. Todo más o menos dentro del estándar del segmento.

Con el Sentra, Nissan apuesta por los parámetros clásicos del sedán mediano: un auto familiar, funcional, confiable, anónimo en cuanto al diseño y con prestaciones claramente orientadas al confort en detrimento de la performance. Hay muchísimo público para este tipo de auto. En ese sentido, cumple tranquilamente con todas las normas, sobre todo respecto al espacio en las plazas traseras donde es uno de los líderes del segmento. La única contradicción a este paradigma aparece con unos neumáticos de perfil relativamente bajo. Otra ventaja es que viene bastante equipado en términos de accesorios y comodidades, es confiable y durable y consume relativamente poco. Quizás se le podría pedir opción de caja manual a las versiones superiores. Si buscás prestaciones picantes, este no es el auto. No es algo para criticarle ya que no está en la esencia de la propuesta; simplemente hay que saber que dentro del segmento hay opciones más potentes. Si este ítem no fuera un tema, el comportamiento y confiabilidad de este motor están fuera de duda.