Peugeot Partner Furgón

Versiones Partner Furgón

Partner Furgón

Confort 1.6

Resumen

Versión naftera para 2 ocupantes. Carga 3000 litros. Cuenta con aire acondicionado y cierre centralizado. Incluye doble airbag frontal y frenos ABS.

Partner Furgón

Confort 1.6 HDI 92

Resumen

Versión diésel para 2 ocupantes. Carga 3000 litros. Cuenta con aire acondicionado y cierre centralizado. Incluye doble airbag frontal y frenos ABS.

Partner Furgón

Confort 1.6 5 plazas

Resumen

Versión naftera para 5 ocupantes. Carga 2800 litros. Cuenta con aire acondicionado y cierre centralizado. Incluye doble airbag frontal y frenos ABS.

Resumen Partner Furgón:

La Peugeot Partner es el utilitario por excelencia de Peugeot. Hermana gemela de la Citroën Berlingo, se produce y se vende en el país de forma ininterrumpida desde 1998. A lo largo de semejante trayectoria, lógicamente, fue recibiendo actualizaciones, entre las cuales se destaca un único restyling – moderado – en 2010. Desde entonces, no ha atravesado cambios estéticos. Es uno de los modelos más anticuados y desactualizados del mercado. En esencia es un utilitario, es decir, un auto de trabajo. Aún así, tanto la Partner como la Berlingo – en sus versiones de pasajeros Patagónica / Multispace – supieron gozar de un pico de popularidad como vehículo hogareño en los primeros años 00’. Hoy, con un público masivamente volcado hacia las Pick-Ups, las SUV y los hatchbacks económicos, los utilitarios han quedado relegados a su papel de origen. Siguen siendo una herramienta demandada, accesible y muy práctica para ciertos trabajos, pero su evolución y renovación se mantienen al mínimo. Las 2da y 3ra generaciones nunca llegaron al país. La familia Partner se divide en dos grandes grupos: esta camioneta furgón mixta Partner Confort y la versión familiar “aventurera”, la Partner Patagónica. La modalidad Confort se ofrece con dos motores y configuraciones de 2 o 5 plazas, en un catálogo combinado de cuatro versiones.

La Partner tiene un diseño 100% funcional que no ha sufrido cambio alguno en más de veinte años. El único restyling en 2010 simplemente retocó un poco los faros y la parrilla. Destaca por su alto, enorme y desproporcionado habitáculo que no tiene nada de bello pero sí mucho de práctico. Las puertas corredizas traseras son su atributo distintivo. La 2da y, sobre todo, la 3ra generación marcan una evolución del concepto, con líneas más modernas, toques aventureros y alguna que otra búsqueda estética. Por ahora no llegarán al país.

Tanto la versión de 2 plazas como la de 5 se ofrecen con dos motorizaciones: una naftera tradicional de 1.6 litros con 115 CV de potencia y una diesel HDI, también de 1.6 litros y con 92 CV. La caja de cambios es solo manual, de 5 velocidades y la tracción es delantera.

Con el motor HDI, la velocidad máxima es de 165 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h es de 12,3 segundos. La potencia se entrega desde bajos regímenes, garantizando suficiente agilidad para la conducción en cualquier circunstancia. Consume en promedio 7,5 litros cada 100 km en ciudad. En ruta a 100 km/h el valor baja a 5,1 litros y sube a 8,2 litros a 130 km/h. Muy económico. El motor naftero es más potente. Tiene prestaciones levemente mejores pero consume un poco más.

A pesar de su altura, tiene una marcha bastante estable. Un centro de gravedad no tan elevado y unas suspensiones eficientes le brindan suficiente firmeza como para salir a la ruta sin problemas. Esto no quiere decir que se pueda andar haciendo cualquier maniobra extraña. No deja de ser proclive a vuelcos, y no tiene control de estabilidad. Por su carrocería elevada, eso sí, es bastante sensible a los vientos laterales. Circulando a campo abierto con algún viento fuerte, puede temblar un poco. Tiene un buen confort de marcha. No es un sedán, pero se puede andar con total tranquilidad en cualquier camino asfaltado o de tierra en buen estado. Puede transmitir alguna aspereza o bamboleo al circular por irregularidades y huellas de tierra.

La habitabilidad interior es probablemente el único ítem donde la Partner supera a casi todos los demás autos. Si bien las butacas no son un lujo, ni mucho menos, el enorme volumen del habitáculo lo hace parecer un monoambiente sobre ruedas. La capacidad de carga máxima es de 3000 litros: esto convierte a esta Confort en un poderoso utilitario para realizar tareas de carga y transporte. La versión de 5 plazas cuenta con segunda fila de asientos traseros rebatibles, similar a la Partner Patagónica. Esto reduce levemente la capacidad de carga de 3000 a 2800 litros. La diferencia entre ambas es que, en el caso de la Confort, las puertas laterales no son vidriadas. La versión de 2 plazas prescinde totalmente de la segunda fila de asientos, aumentando levemente el espacio para la carga. Esta tiene solo una puerta trasera corrediza, del lado derecho. En cualquiera de las dos versiones, el acceso trasero es por medio de dos puertas batientes vidriadas, a diferencia de la Patagónica que tiene un único portón levadizo verticalmente. La configuración de la Confort hace un poco más cómoda la carga y descarga de objetos, pero interfiere levemente la visibilidad del espejo retrovisor interno. La posición de manejo es más bien típica de camioneta: bastante elevada y con el volante en un plano más horizontal de lo habitual. No es grave, pero lleva un tiempo acostumbrarse. La visibilidad es óptima. El asiento no se regula en altura, pero el volante sí. En las plazas traseras – hablando de la versión de 5 plazas – hay muchísimo espacio para las piernas y el piso es totalmente plano. El techo es muy elevado, así que también hay lugar de sobra para la cabeza. Tres personas pueden viajar atrás con total comodidad, pudiendo además subir y bajar a sus anchas gracias a las puertas laterales corredizas.

La Partner es un vehículo “base” de alma, especialmente esta versión furgón que viene bien carozo. El “Confort” de su nombre podrá evocar muchas cosas: seguro que no refiere al estándar de equipamiento. No hay diferencias en este sentido entre las versiones de 2 y 5 plazas. Entre los ítems destacados se pueden mencionar aire acondicionado, cierre centralizado a distancia, y… reloj… asientos blandos, volante… neumáticos de caucho. En esa estamos. Quien quiera lujos exóticos, como levantavidrios eléctricos, deberá optar por la Partner Patagónica.

El tablero es totalmente digital, aunque de bajo costo: no es muy vistoso ni moderno. Con fondo negro y caracteres blancos, es similar al que equipa a algunos Citroën y pone en primer plano, básicamente, la velocidad. El resto de los indicadores no son de tan fácil lectura. Indica temperatura exterior y recomendación de cuándo pasar de cambio. La radio es básica, no es una pantalla táctil ni mucho menos, y cuenta con CD/Mp3, USB, SD Card, auxiliar, Bluetooth y audiostreaming, pero no cuenta con comandos al volante.

Los sistemas de seguridad son básicos, acorde a la nula evolución histórica de la gama. Tiene doble airbag frontal, frenos ABS, cinturones de seguridad, isofix y faro antiniebla delantero. No tiene - ¿hace falta aclararlo? – control de estabilidad y tracción.

A pesar de ser una reliquia prehistórica y de estar rezagada en su evolución, la Partner sigue ofreciendo exactamente las mismas virtudes que le dieron fama: un confort interior y una versatilidad de uso que todavía ninguna SUV o Pick-Up pudo igualar. Como vehículo de trabajo, esta Partner Confort ofrece una gran capacidad de carga manteniéndose dentro de las proporciones y maniobrabilidad de un auto común y corriente. Es absolutamente ideal como vehículo para repartos chicos, pequeños fletes o mudanzas o para ir a hacer compras relativamente voluminosas. Sin lujos. Por ahora son irremplazables; más allá de lo desatendida en cuanto a desarrollo y evolución que está la Partner local, es difícil pensar que algún día deje de estar en el mercado.