Renault Nuevo Sandero RS

Versiones Nuevo Sandero RS

Nuevo Sandero RS

RS 2.0

Resumen

Versión deportiva con motor 2.0 y caja manual. Tiene levantavidrios eléctricos, sensores y cámara trasera, multimedia de 7' y control de estabilidad.

Resumen Nuevo Sandero RS:

El Sandero RS es la versión deportiva del Sandero. Desarrollado por Renault Sport en Francia – de ahí viene la sigla RS – el modelo se estrenó en 2016, poco después de la 2da generación de Sandero / Logan cuyo diseño de carrocería comparten. En 2020, atravesó el mismo restyling que todo el resto de la gama Sandero/Stepway. Más allá de un “toqueteo” en la carrocería, las principales diferencias con el Sandero común son fundamentalmente mecánicas: motor, caja, suspensiones y frenos fueron optimizados para obtener un rendimiento mucho más picante que el mundano Sandero. El interesante concepto de modificar un low-cost masivo, dotándolo de mecánica y chasis deportivos y manteniendo la competitividad en precio, convierten al Sandero RS en un verdadero hito en la historia de Renault. Se encuentra disponible en una única versión.

La carrocería es prácticamente igual al Sandero, con algunas diferencias estéticas y de funcionalidad. Entre estas se destacan la parrilla decorada con rombos, leds de iluminación diurna delanteros, ruedas de perfil bajo, espejos negros, sticker lateral y un alerón superior sobre la luneta trasera. El despeje es 4 cm más bajo que el del Sandero común. Las modificaciones en la carrocería del restyling en 2020 no han sido muy dramáticas. La parrilla está renovada pero mantiene más o menos las formas de siempre, mientras que el cambio más notable se verifica en las ópticas traseras, más horizontales y agresivas, siguiendo la tendencia generalizada en el mercado.

El RS cuenta con un motor 2.0 de 4 cilindros y 16 válvulas de 145 CV, mucho más potente que los 115 CV del Sandero común. A diferencia de aquel, que renovó sus motores, el restyling 2020 no trajo cambios en este aspecto para el RS. La caja es manual de 6 velocidades con relaciones de marcha muy cortas, como para que el motor trabaje bien enroscado en alta y optimice su agilidad. A diferencia del Sandero, no tiene opción con caja CVT.

La revitalización del motor cumple con su cometido: el RS acelera de 0 a 100 km/h en sólo 8,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 202 km/h. Impresionante. Frena de 100 a 0 km/h en solo 38 metros. El consumo en ruta es similar al del Sandero común: 6,4 litros cada 100 km a 100 km/h. En ciudad este 2.0 de marchas cortas se vuelve bastante más voraz, alcanzando los 12,5 litros cada 100 km.

Más allá del nuevo motor, los importantes cambios implementados en el chasis son la clave del rendimiento deportivo del Sandero RS. Todo el conjunto de suspensiones, barras de estabilización, resortes y amortiguadores fueron reforzados para lograr un andar bien aplomado, con una fuerte tenida y adherencia en curvas. La dirección también está endurecida, pero es más rápida en su respuesta que en el Sandero común. El RS fue el primer Sandero en incorporar control de estabilidad, tecnología que recién en 2020 empezó a equipar a las versiones CVT del Sandero Común. Éste puede desactivarse para la conducción deportiva pura. Es un auto que se disfruta fundamentalmente en la autopista, aún sin excederse en las velocidades permitidas.

El interior del RS no difiere gran cosa del Sandero regular, salvo por un tapizado más deportivo en las butacas. El panel interior ofrece una estética más agradable y moderna, más allá de que los materiales no son de primera calidad. La posición de manejo es algo elevada y la dirección se puede regular solamente en altura. Más allá de estas objeciones, la postura del conductor es mayormente cómoda para conducir. Lo que sí da para aplaudir es el confort en las plazas posteriores, un rubro en el que el Sandero históricamente supera a sus rivales gracias al ancho total de la carrocería. Hay espacio de sobra para las piernas y la cabeza, aunque en el caso del RS la quinta plaza no tiene su propio apoyacabezas. El sonido del motor y los escapes se escuchan bastante en el habitáculo, pero tratándose de un deportivo, esto es una virtud más que un defecto.

A partir de 2020 los accesorios del RS son casi los mismos que el Sandero Intens, lo cual le da al RS un perfil tope de gama. A diferencia del Sandero Intens, no tiene control de velocidad crucero. Sí incluye limitador de velocidad, computadora de a bordo multifunción, climatizador automático, cámara trasera y sensor de estacionamiento. Fuera de esto, los accesorios del RS tienen más que ver con detalles de estilo deportivo, tales como caño de escape doble, difusores de aire traseros, manijas externas del color de la carrocería, volante revestido en cuero, etc.

El Sandero RS incluye el mismo sistema multimedia con pantalla táctil de 7’’ con Apple Car Play y Android Auto que equipa a casi toda la gama Sandero. El tablero cuenta con un velocímetro analógico central, un cuentavueltas también analógico, y un display digital con la información de la computadora de a bordo. Lo que cambia con respecto al Sandero regular es la tipografía y la escala de velocidades y vueltas, como corresponde a un auto con mucho más rendimiento.

La novedad 2020 para todos los Sandero es la incorporación de 4 airbags de serie, además de los frenos ABS y el control de estabilidad y tracción. Cuenta además con ganchos isofix, traba para niños en puertas traseras y cierre automático de puertas a 6 km/h.

Con el RS, Renault apuesta por una experiencia deportiva accesible para el público general. Si bien es más caro que el Sandero común, está muy, muy por debajo de lo que cuesta hoy adquirir casi cualquier otro auto de estas características. En este sentido hay que reconocer que el concepto trasciende lo meramente estético, como ocurre con las versiones “aventureras” y de “look deportivo” de la mayoría de los autos; a diferencia del Sandero GT-Line, el RS permite experimentar una conducción verdaderamente deportiva, gracias a modificaciones críticas en el motor, la caja y el chasis. Obviamente no es un auto familiar, ni un low-cost de uso casual. Tampoco es un auto muy lujoso ni equipado. Es, más bien, un lindo “juguete” para quienes busquen vivencias emocionantes y divertidas en ruta, a un precio que más o menos se puede pagar.