Toyota Corolla

Versiones Corolla

Corolla

XEI MT

Resumen

Versión intermedia con caja manual. Incorpora climatizador automático, multimedia de 7'', display en el tablero y cámara de estacionamiento.

Corolla

XEI PACK MT

Resumen

Versión intermedia con caja manual. Suma velocidad crucero y detalles en los tapizados.

Resumen Corolla:

El Corolla es el sedán Toyota del segmento C (mediano). Uno de los modelos más longevos de la historia automotriz – y el más exitoso en ventas globales – fue introducido en 1966, y tras 53 años ininterrumpidos, ya transita por su 12da generación. En la Argentina sigue catalogada la 11ra generación (restyling 2018), pero ya están disponibles las reservas para lo que será el lanzamiento de la nextgen a partir del 2020. Hace tiempo que el Corolla lidera su segmento en ventas locales, predominando sobre el Honda Civic, el Citroen C4 Lounge, el Ford Focus, el Peugeot 408, el VW Vento y el Chevrolet Cruze. Viene en una cuatro versiones: XLI, XEI, XEI Pack y SE-G, cada una con opción de caja manual o automática CVT.

Históricamente, el Corolla se ha caracterizado por una carrocería anónima, sobria, carente de personalidad. Un atributo frustrante para los entusiastas de los autos, pero que no ha sido un problema para los más de 44 millones de usuarios que alguna vez compraron un Corolla a lo largo de 50 años en todo el mundo. Es el arquetipo del “sedán común y corriente”, orientado a la mayoría de usuarios para quienes el auto particular es un simple medio de transporte y no un objeto pasional. De todas maneras, desde la 9na generación el Corolla se ha venido “frivolizando” levemente, animándose a líneas cada vez más sugerentes y curvas más reveladoras. Esta 11ra generación continúa esta evolución, siendo un auto mayormente redondeado en su contorno, aerodinámico, con cromados y formas agresivas en las ópticas delanteras y la parrilla – inspiradas en el Camry – que sonrojarían a los Corollas de antaño.

La motorización es estándar para toda la gama: un motor naftero de 1.8 litros 16 válvulas y 140 CV de potencia máxima. Un propulsor no tan potente, pero sin dudas robusto, eficiente y muy confiable. Este se combina – en las cuatro versiones – con una caja manual de seis marchas o, bien con una automática CVT de siete marchas, con modo secuencial y levas al volante. La tracción es 4x2 delantera.

Acelera de 0 a 100 km/h en unos 9,2 segundos y alcanza, bajo condiciones favorables, una velocidad máxima de 207 km/h. Gracias a la buena relación de marchas, que permite ir rápido a bajas revoluciones, el consumo en ruta a 130 km/h es de solo 7,6 litros cada 100 km. Sumado al gran tanque de 60 litros, entrega una excelente autonomía. En ciudad este promedio asciende a 10 litros cada 100 km. Un motor realmente eficiente.

Todos los componentes mecánicos y de chasis del Corolla apuntan a lograr un excelente equilibrio de prestaciones entre la conducción urbana y la conducción en ruta. Quizás aquí radique el secreto del éxito que siempre ha tenido el modelo. La elasticidad del motor es notable: reacciona muy bien tanto en baja como en alta y eso hace que casi no haya que andar mirando el cuentavueltas para lograr la reacción deseada. Siempre responde. El desempeño en ciudad se ve realzado por su insonorización general, una dirección suave y una suspensión mullida que permite “asordinar” las asperezas propias del terreno. Podría ser aún mejor si tuviera ejes traseros de suspensión independiente. En ruta, estas prestaciones se traducen en una buena tenida en curvas y buena estabilidad general aún bajo exigencia, un aspecto muy mejorado en 2018 gracias a la incorporación, por primera vez, del control de estabilidad.

El último restyling trajo un panel rediseñado, con predominancia de tonalidades oscuras, tomas de aire circulares totalmente renovadas y algunas nuevas funciones. Es un diseño más armónico e integrado que el original. La posición de manejo es muy buena, gracias a una butaca anatómica de regulación electrónica y doble regulación de la dirección. Las dimensiones del habitáculo son generosas, garantizando el confort de todos los pasajeros. El espacio en las plazas traseras es adecuado para viajar con total comodidad, con lugar suficiente para las piernas y la cabeza. El baúl no es de los más grandes del segmento, pero brinda espacio suficiente para la mayoría de los usos típicos.

Hay una importante diferencia en equipamiento en el arco que va desde la versión más básica (XLI) hasta la full (SE-G). La tope de gama incluye control de crucero, cámara de estacionamiento (curiosamente sin sensores), apertura y cierre de puertas inteligente, arranque sin llaves, modo sport drive (solo en versión automática), sensor de lluvia y climatizador automático bi-zona, entre otros ítems La versión inicial apenas cuenta con apertura interna de baúl y tanque de combustible, levantavidrios eléctrico one-touch en el asiento del conductor y no mucho más.

El tablero cuenta con velocímetro y cuentavueltas analógicos, con indicador de combustible y temperatura del motor incluidos en los mismos cuadrantes. Entre ambos, hay un display digital de 4,2’’ que brinda la completa información de la computadora de a bordo. El volante incluye comandos de audio y control de velocidad crucero. El sistema multimedia cuenta con pantalla táctil de 7’’ con navegador, bluetooth, DVD player (alguien sigue utilizano esta tecnología?) y TV digital, aunque no está disponible en la versión base.

La incorporación del control de estabilidad y tracción en 2018 fue tardía, pero es bienvenida en un modelo que hasta entonces tenía serias deficiencias en el rubro seguridad. A este ítem se le suman 7 airbags, frenos ABS con EBD, asistente de arranque en pendientes y ganchos isofix. Lo mejor es que todas las prestaciones de seguridad están cubiertas en la totalidad de la gama, sin importar la versión (excepto los antiniebla delanteros, faltantes en la XLI. Al igual que ocurre con otros Toyota de nuestro mercado, siguen faltando casi todas las tecnologías de asistencia a la conducción, un puntal de la seguridad activa que se le podría pedir, al menos, a las versiones superiores.

El principal atractivo del Corolla sigue siendo el de siempre. Es un auto polivalente y confiable, sin ninguna característica apoteósica pero que cumple de forma excepcional un propósito ordinario: llevarnos desde un lugar a otro. Parece una filosofía modesta, sobre todo en un mercado que escala para ofrecer argumentos de venta cada vez más sofisticados. Sin embargo, funciona: es el sedán categoría C más vendido en nuestro país y – ya por varios años consecutivos – el auto más vendido del mundo. Por eso, es el auto ideal para quienes buscan… un auto. No necesariamente un auto low-cost o accesible, pero tampoco uno híper-tecnológico o pletórico en extravagancias. Esta “sólida medianía”, ha captado el común denominador como ningún otro sedán en la historia. Y sigue adelante, por otros 50 años de éxito.