Toyota Etios Hatchback

Versiones Etios Hatchback

Etios Hatchback

X MT

Resumen

Versión base con caja manual. Trae aire acondicionado, apertura interna de tanque, volante regulable y control de estabilidad.

Etios Hatchback

XLS MT

Resumen

Versión full con caja manual. Suma multimedia de 7' y controles de audio en el volante.

Resumen Etios Hatchback:

Lanzado por primera vez en 2013, el Toyota Etios es un modelo del segmento B con formato hatchback y también sedán. Es el primer auto de este tipo que Toyota fabrica dentro del Mercosur. En relativamente poco tiempo, el Etios ha evolucionado rápidamente tanto en diseño como en prestaciones, con sendas actualizaciones lanzadas en años consecutivos: 2015, 2016, 2017 y 2018. En ese camino, se ha consolidado como uno de los modelos más exitosos del mercado argentino, alcanzando en 2018 el tope del ranking de ventas 0km (apenas fue superado por la Toyota Hilux, si contamos también utilitarios). Es un mérito importante, teniendo en cuenta que se inscribe en el segmento más competitivo del mercado argentino, donde también están el Ford Ka y Ka+, el Chevrolet Onix / Prisma, el Renault Sandero, el Fiat Argo, el Peugeot 208 y el Volkswagen Gol, entre otros verdaderos pesos “pesados” (risas) que comparten el top 10-15 de los rankings anuales de patentamientos. Está disponible en dos versiones: X y XLS, esta última con opción de caja automática. Este esquema se repite tanto para la carrocería hatchback como sedán.

Sin incurrir en juicios taxativos, es difícil imaginar que alguien se compre un Etios por su diseño. Inofensivo y naif en el mejor de los casos, sus líneas son convencionales, algo aparatosas y no del todo proporcionadas. No es para nada un auto desagradable, pero está claro que la estética nunca fue el objetivo central de sus desarrolladores. Como ocurre a veces con este tipo de carrocerías, la versión hatchback sale un poco más beneficiada: al erradicar un volumen completo, se eliminan algunos lastres y el conjunto se vuelve más armónico. Hay que reconocer, además, que en las sucesivas actualizaciones, Toyota invirtió esfuerzos en ir mejorando este aspecto.

A lo largo de su trayectoria el Etios tuvo siempre el mismo motor, solo que en 2016 experimentó un subidón de potencia con la incorporación de doble distribución variable. Se trata de un propulsor 1.5 de 16 válvulas y 103 CV naftero. Se combina con una caja manual de 6 velocidades o, en el caso del XLS, con una automática de 4 marchas con convertidor de par. La tracción es delantera.

Este motor en conjunción con una carrocería liviana acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos. Es un indicador de una buena agilidad y reacción. Alcanza una velocidad máxima de 175 kilómetros. La elasticidad del motor se ve realzada por una caja manual, pero de 6 velocidades, lo que permite ir relativamente rápido a menos vueltas. La caja automática tiene solo 4 marchas pero es perfecta para la conducción en ciudad. El consumo promedio de combustible en ciudad está en torno a los 8,8 litros cada 100 km recorridos. En ruta ese valor desciende a 6 y 7,7 según se circule a 100 o 130 km/h. Es un motor verdaderamente económico. Son indicadores más que interesantes para un auto de este precio.

Como otras apuestas de Toyota, el Etios tiene una configuración polivalente: es un auto con prestaciones adecuadas tanto en ciudad como en ruta. Esto empieza por el motor, cuya agilidad en baja permite buenas reacciones en cualquier circunstancia. En ciudad, se ve favorecido por un buen despeje delantero y suspensiones blandas que copian y amortiguan las inclemencias del terreno. El diámetro de giro es muy reducido, lo que facilita las maniobras. La dirección es blanda y precisa, con la contra de que el volante “no vuelve solo” y hay que desenroscarlo al salir del giro. En ruta, sobresale el buen aplomo en las curvas exigentes. El control de estabilidad recientemente incorporado de serie es un verdadero plus en este sentido.

Uno de los puntos fuertes del Etios es su habitabilidad interior con relación al segmento. Para ser un auto chico, tiene espacio de sobra en todas partes, especialmente en las plazas traseras. La posición de manejo es correcta, con regulación de altura para el volante. El baúl en la versión hatchback es bastante chico.

De acuerdo al perfil low-cost del Etios, los accesorios de confort no ofrecen mucha excusa para celebrar. La versión X trae solamente lo básico: levantavidrios eléctricos, aire acondicionado, cierre centralizado, display de información múltiple en el tablero (no llega a ser un ordenador de a bordo) y apertura interna del tanque de combustible. Si se lo quiere equipar un poco más, la XLS ofrece mandos en el volante y control de crucero solamente combinado con la caja automática. Un verdadero ejemplo de austeridad.

Los tableros suelen ajustarse a ciertos convencionalismos que los hacen a todos más o menos iguales. El Etios rompe el molde con un muy controversial tablero digital ubicado en el centro del panel, en la parte superior. Es decir, para observar cualquier dato de navegación el conductor tiene que posar su vista levemente hacia el costado. No, no se trata de una osadía de la heterodoxia y el rupturismo. Es una manera bastante burda de ahorrar costos: como el Etios se comercializa también en países que conducen por la izquierda (especialmente la India), se puede usar la misma matriz con el volante ubicado alternativamente la izquierda o a la derecha, sin prácticamente “tocar” la parte del tablero. En fin. A juzgar por el éxito de ventas, no parece ser tan grave. La gente se acostumbra. Fuera del tema ubicación, el tablero es realmente muy legible y completo en cuanto a la información ofrecida.

Hasta hace poco el Etios venía sin control de estabilidad. En la actualización 2017, esta importante función de seguridad fue incorporada en toda la gama. La marca se anticipó a la normativa que pronto establecerá su obligatoriedad, y hoy todos sus modelos la ofrecen de serie. Para reconocer y aplaudir. Además, el Etios cuenta con frenos ABS, EBD, Airbags frontales para conductor y acompañante y cinturones delanteros en todas las plazas. Es poco, claro, quizás lo esperable para un auto de bajo costo. A favor hay que decir que, en este aspecto, no hay casi distinciones entre la versión base y la full. La carrocería, además, salió bien parada en la mayoría de las pruebas de accidentes.

Siendo un modelo de clara vocación low-cost, el Etios compite básicamente por su precio accesible. Ahora, lejos está de ser el único auto del mercado de este perfil: ¿Qué es lo que le da ese plus que lo convirtió en el auto más vendido en 2018 y que lo mantiene en el top-5? Claramente, unas prestaciones mecánicas y un confort interior sorprendentes para un auto tan modesto. Si esperás accesorios sofisticados o un diseño más llamativo, seguí buscando.