Toyota Etios Sedan

Versiones Etios Sedan

Etios Sedan

X MT

Resumen

Versión base con caja manual. Trae aire acondicionado, apertura interna de tanque, volante regulable y control de estabilidad.

Etios Sedan

XLS MT

Resumen

Versión full con caja manual. Suma multimedia de 7' y controles de audio en el volante.

Etios Sedan

XLS AT

Resumen

Versión full con caja automática. Tiene el mismo equipamiento de la versión XLS manual.

Resumen Etios Sedan:

El Toyota Etios es un sedán familiar chico disponible en sus versiones X y XLS, esta última con opción de caja manual o automática. Es uno de los modelos más populares del mercado gracias a su precio económico, su excelente desempeño mecánico y su bajo consumo de combustible.

Sin incurrir en juicios taxativos, es difícil imaginar que alguien se compre un Etios por su diseño. Inofensivo y naif en el mejor de los casos, sus líneas son convencionales, algo aparatosas y no del todo proporcionadas. No es para nada un auto desagradable, pero está claro que la estética nunca fue el objetivo central de sus desarrolladores. Como ocurre a veces con este tipo de carrocerías, la versión sedán sale un poco más perjudicada: al sumar un volumen completo, se incorporan lastres que atentan contra la armonía del conjunto. Hay que reconocer, de todas formas, que en las sucesivas actualizaciones, Toyota invirtió esfuerzos en ir mejorando este aspecto.

A lo largo de su trayectoria el Etios tuvo siempre el mismo motor, solo que en 2016 experimentó un subidón de potencia con la incorporación de doble distribución variable. Se trata de un propulsor 1.5 de 16 válvulas y 103 CV naftero. Se combina con una caja manual de 6 velocidades o, en el caso del XLS, con una automática de 4 marchas con convertidor de par. La tracción es delantera.

Este motor en conjunción con una carrocería liviana acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos. Es un indicador de una buena agilidad y reacción. Alcanza una velocidad máxima de 175 kilómetros. La elasticidad del motor se ve realzada por una caja manual, pero de 6 velocidades, lo que permite ir relativamente rápido a menos vueltas. La caja automática tiene solo 4 marchas pero es perfecta para la conducción en ciudad. El consumo promedio de combustible en ciudad está en torno a los 8,8 litros cada 100 km recorridos. En ruta ese valor desciende a 6 y 7,7 según se circule a 100 o 130 km/h. Es un motor verdaderamente económico. Son indicadores más que interesantes para un auto de este precio.

Como otras apuestas de Toyota, el Etios tiene una configuración polivalente: es un auto con prestaciones adecuadas tanto en ciudad como en ruta. Esto empieza por el motor, cuya agilidad en baja permite buenas reacciones en cualquier circunstancia. En ciudad, se ve favorecido por un buen despeje delantero y suspensiones blandas que copian y amortiguan las inclemencias del terreno. El diámetro de giro es muy reducido, lo que facilita las maniobras. La dirección es blanda y precisa, con la contra de que el volante “no vuelve solo” y hay que desenroscarlo al salir del giro. En ruta, sobresale el buen aplomo en las curvas exigentes. El control de estabilidad recientemente incorporado de serie es un verdadero plus en este sentido.

Uno de los puntos fuertes del Etios es su habitabilidad interior con relación al segmento. Para ser un auto chico, tiene espacio de sobra en todas partes, especialmente en las plazas traseras. La posición de manejo es correcta, con regulación de altura para el volante. El baúl del sedán es mucho más grande que el de la versión hatchback, sin ser tampoco un gran maravilla. Cumple.

De acuerdo al perfil low-cost del Etios, los accesorios de confort no ofrecen mucha excusa para celebrar. La versión X trae solamente lo básico: levantavidrios eléctricos, aire acondicionado, cierre centralizado, display de información múltiple en el tablero (no llega a ser un ordenador de a bordo) y apertura interna del tanque de combustible. Si se lo quiere equipar un poco más, la XLS ofrece mandos en el volante y control de crucero solamente combinado con la caja automática. En verdadero ejemplo de austeridad.

Los tableros suelen ajustarse a ciertos convencionalismos que los hacen a todos más o menos iguales. El Etios rompe el molde con un muy controversial tablero digital ubicado… ¡En el medio del panel! Es decir, para observar cualquier dato de navegación el conductor tiene que posar su vista levemente hacia el costado. No, no se trata de una osadía de la heterodoxia y el rupturismo. Es una manera bastante burda de ahorrar costos: como el Etios se comercializa también en países que conducen por la izquierda (especialmente la India), se puede usar la misma matriz con el volante ubicado alternativamente la izquierda o a la derecha, sin prácticamente “tocar” la parte del tablero. En fin. A juzgar por el éxito de ventas, no parece ser tan grave. La gente se acostumbra. Fuera del tema ubicación, el tablero es realmente muy legible y completo en cuanto a la información ofrecida.

Hasta hace poco el Etios venía sin control de estabilidad. En la actualización 2017, esta importante función de seguridad fue incorporada en toda la gama. La marca se anticipó a la normativa que pronto establecerá su obligatoriedad, y hoy todos sus modelos la ofrecen de serie. Para reconocer y aplaudir. Además, el Etios cuenta con frenos ABS, EBD, Airbags frontales para conductor y acompañante y cinturones delanteros en todas las plazas. Es poco, claro, quizás lo esperable para un auto de bajo costo. A favor hay que decir que, en este aspecto, no hay casi distinciones entre la versión base y la full. La carrocería, además, salió bien parada en la mayoría de los tests de accidentes.

Siendo un modelo de clara vocación low-cost, el Etios compite básicamente por su precio accesible. Ahora, lejos está de ser el único auto del mercado de este perfil: ¿Qué es lo que le da ese plus que lo convirtió en el auto más vendido en 2018 y que lo mantiene en el top-5? Claramente, unas prestaciones mecánicas y un confort interior sorprendentes para un auto tan modesto. Si esperás accesorios sofisticados o un diseño más llamativo, seguí buscando.