Toyota Nueva Hilux

Versiones Nueva Hilux

Nueva Hilux

4X2 D/C DX 2.4 TDI 6 M/T

Resumen

Versión base de cabina doble y caja manual. Suma cierre centralizado y otras características externas con respecto a las DX cabina simple.

Nueva Hilux

4X2 D/C SR 2.4 TDI 6 M/T

Resumen

Versión intermedia de cabina doble y caja manual. Suma multimedia de 8', cámara de estacionamiento y faros antiniebla delanteros.

Nueva Hilux

4X4 D/C DX 2.4 TDI 6 M/T

Resumen

Versión base de cabina doble, caja manual y tracción 4x4. Mantiene el mismo equipamiento de la versión DX 4x2.

Nueva Hilux

4X4 D/C SR 2.8 TDI 6 M/T

Resumen

Versión intermedia de cabina doble, caja manual y tracción 4x4. Mantiene el mismo equipamiento de la versión SR 4x2.

Nueva Hilux

4X2 D/C SRV 2.8 TDI 6 A/T

Resumen

Versión intermedia de cabina doble y caja automática. Mantiene el mismo equipamiento de la línea SRV.

Resumen Nueva Hilux:

La Hilux es una Pick-Up mediana que Toyota comercializa con ese nombre desde 1968. Actualmente, el modelo transita por su 8va generación, lanzada en 2015. En 2018 atravesó su primer restyling y en 2019 recibió actualizaciones adicionales. En la Argentina, se trata de un fenómeno histórico de ventas que todavía no cesa. Fue líder absoluta en patentamientos en 2016, 2018 y 2019, año en el que además llegó al 5% del market-share acumulado en el año, indicador muy rara vez alcanzado por un único modelo. La séptima generación (2005-2015) ya era de por sí muy exitosa, logrando el récord de ser el auto más fabricado a nivel nacional. En este contexto, les gana a la VW Amarok, la Ford Ranger y la Chevrolet S10. Siendo el puntal de un inusitado y duradero furor por las Pick-Up, puede decirse que también les abre camino. Son cuatro las versiones: DX (en cabina simple o doble), SR, SRV, SRX. Todas permiten elegir entre tracción 4x2 o 4x4 y en algunos casos entre transmisión manual o automática. Sumando todas las combinaciones, se llega a un total de 14 variantes disponibles en el mercado, además de una “quinta versión”, la Hilux GR Sport, que se comercializa como modelo aparte y que suma tres variantes más.

Las carrocerías de Pick-Up’s tienden a ser bastante similares entre sí, sobre todo en el perfil lateral. No hay mucho para distinguir o señalar de la Hilux en este aspecto. La trompa, que fue totalmente remodelada en 2018 en la mayoría de las versiones, brinda un poco más de identidad, pero no mucha. Más allá de una muy leve curva aerodinámica hacia el frente, las líneas generales confieren un aspecto macizo y robusto, la norma para el segmento.

La Hilux está disponible en dos motores. La versión base DX tiene un motor diesel de 2.4 litros y 150 CV. Desde la versión SR en adelante, viene exclusivamente con un motor también diésel, más grande y potente, de 2.8 litros y de 177 CV, que comparte con la Toyota SW4. Las versiones iniciales DX y SR solo ofrecen una caja manual de 6 velocidades. A partir de la SRV en adelante, se suma como opción una caja automática de 6 velocidades con modo secuencial, que por desgracia no es del todo precisa. Toda la línea, sea de caja manual o automática, permite también optar por tracción 4x2 trasera o tracción 4x4 desactivable.

Con motor 2.8, la aceleración hasta los 100 km/h se logra en unos 12,5 segundos. El valor no está mal para el peso que tiene la camioneta, pero evidencia la menor potencia de estos 177 CV con respecto a los motores de la Ranger y la S10. La velocidad máxima alcanza los 177 km/h. El promedio de consumo en ciudad es de 10,5 litros cada 100 km, que baja en ruta hasta 8,4 litros.

La Hilux se adapta perfectamente al andar en ciudad, gracias a un motor silencioso que casi no vibra y una muy buena insonorización del habitáculo. Los trenes y las suspensiones, naturalmente preparadas para el manejo offroad, responden más que bien al ablandar cunetas o baches, aunque la S10 y la Amarok tienen una marcha aún más suave y agradable en este sentido. En el manejo veloz de ruta, la Hilux destaca por su estabilidad y firmeza de apoyo. Puede tomar curvas a alta velocidad sin que se le mueva un pelo, gracias a un centro de gravedad bajo y a una dirección ágil y poderosa, diseñada para tener control absoluto en estas condiciones. Es en la conducción offroad donde la Hilux verdaderamente brilla. En este aspecto, se siente la extraordinaria robustez del chasis, que permite avanzar por cualquier lado como un tanque devorador de obstáculos. A esta característica se le suman buenas configuraciones 4x4 que monitorean y administran la adherencia como el control de tracción activo y el bloqueo de diferencial trasero. La modalidad “power” es un seteo electrónico que agudiza la respuesta del acelerador, con torque inmediato, que es una diversión total.

La doble cabina es ancha y espaciosa. Las plazas traseras tienen suficiente espacio para que sus ocupantes viajen con comodidad. La posición de manejo es elevada pero regulable en altura a partir de la versión SR, no solo desde la butaca sino también desde el volante, que puede ajustarse tanto en altura como en profundidad. El diseño de la butaca es cómodo y ergonómico; en las versiones más altas vienen calefaccionadas y con regulación eléctrica. La plancha de instrumentos tiene un diseño sobrio pero estilizado, con plásticos de buen tacto y una calidad de terminaciones y encastres muy mejorada con respecto a la generación Hilux anterior. No es un lujo, pero brinda una idónea sensación de modernidad y funcionalidad.

Las versiones SRV y SRX vienen bastante bien munidas. Esta última ofrece en exclusiva el sistema de ingreso inteligente y arranque con botón, además de otros detalles más pequeños como levantavidrios eléctricos one touch en las 4 ventanillas. En conjunto, se destacan como accesorios de confort y conducción las funciones de control de crucero, modos preseteados “Eco” (para ahorro de combustible) y “Power”, sistema de transmisión manual inteligente (en versiones con caja manual), selector de tracción (en versiones 4x4), computadora de a bordo y climatizador automático. La versión básica tiene muy poco: aire acondicionado manual, guantera con llave, ese tipo de cosas.

El tablero de instrumentos cuenta con un llamativo diseño con profusión de blancos en los cuadrantes. Los indicadores de aguja son los de siempre: velocímetro, tacómetro, temperatura del agua del motor y nivel de combustible. La pantalla central de 4’’ con computadora de a bordo destaca por su gran nivel de detalle informativo. Muestra datos de consumo, de GPS, de la transmisión y hasta del audio. Siguiendo el estándar, el sistema multimedia se expresa en una pantalla táctil de 7’’ que muestra información de GPS, cámara de retroceso y todas las opciones de audio y conectividad. La interfase es un poco confusa y lenta, lo cual se agrava con su incompatibilidad con Apple Car Play o Android Auto.

Si bien las versiones bajas se permiten algunos faltantes, la Hilux representa el buen estándar de seguridad adoptado últimamente por Toyota. Esto incluye: 7 airbags, frenos ABS con EBD y BA, control de tracción, control de estabilidad, control de tracción activo, asistente de arranque y descenso en pendientes, bloqueo de diferencial trasero, faros antiniebla y ganchos isofix.

El éxito sostenido de la Hilux se inscribe en el contexto el ascenso local de Toyota. Radicada en el país hace poco más de 20 años, se ha ido convirtiendo en la automotriz más potente de la Argentina, que alcanzó su pico en 2018 poniendo la Hilux y el Etios al tope de las ventas. Las razones obedecen a decisiones estratégicas acertadas y una cultura empresarial diferente, donde destaca el servicio de post-venta. Aun así, puede sorprender que un vehículo relativamente caro y, a priori, diseñado para tareas más bien específicas, sea el más vendido del país. Quizás la razón sea muy simple: a los argentinos nos gustan mucho las camionetas. Si damos esa razón por válida, el fenómeno Hilux se vuelve más entendible. No tiene el motor más potente del mercado, pero sus muy buenas sensaciones de manejo, su enorme confiabilidad y la gran variedad de versiones (hay Hilux para todos los gustos) le brindan una reputación casi indestructible. Pero en definitiva, su atributo más eficaz – uno que suelen tener los autos Toyota – es la polivalencia. La Hilux es simultáneamente un eficaz todoterreno, un formidable vehículo de trabajo, un bólido en la ruta y, también, un cómodo “auto” de pasajeros familiar.