Volkswagen T-Cross

Versiones T-Cross

T-Cross

Trendline

Resumen

Versión base de caja manual. Trae 6 airbags, control de estabilidad, cierre centralizado, levantavidrios eléctricos y llantas de aleación.

T-Cross

Comfortline AT

Resumen

Versión intermedia de caja automática. Mantiene el equipamiento del Confortline manual.

T-Cross

Highline AT

Resumen

Versión full de caja automática. Suma apertura y arranque sin llave, tablero digital, climatizador y techo solar.

Resumen T-Cross:

La Volkswagen T-Cross es una SUV chica de tracción simple, disponible en tres versiones nafteras: Trendline, Comfortline y Highline, las dos últimas con caja automática. Se destaca por una gran relación precio-producto que la convierte en la SUV más vendida de 2020 en Argentina.

El frente se caracteriza por atractivas líneas aerodinámicas que convergen en una gran parrilla con toma de aire, donde se incorporan los faros Bi Xenón de aspecto retador. Las entradas de aire en el frente tienen detalles cromados en dominó que redondean un logrado equilibrio entre elegancia y deportividad. En la visual lateral resaltan sus llantas de perfil bajo con rines bicolor y las tasas en plástico negro. La versión Highline permite optar por un techo negro en contraste con el color de la carrocería. La parte trasera cierra el concepto con mucho estilo, destacando un alerón grueso con luz de freno. Las luces traseras, unidas por un aplique de lado a lado, dan la impresión de ser un solo faro gigante. Remata una parrilla negro mate con detalles cromados y el aplique de T-Cross en letras plateadas.

Todas las líneas cuentan con motor 1.6 MDI. Viene con transmisión manual en su línea de entrada, la Trendline, automática o manual en su línea Confortline y únicamente automática para la tope de gama, la línea Highline.

Acelera de 0 a 100 km/h en 14.3 segundos, un valor más que modesto, y alcanza una velocidad máxima de 175 kilómetros por hora. No le sobra potencia; el lado bueno pasa por su bajo nivel de consumo.

La T-Cross fue concebida para la ciudad. Se maneja casi como un sedán, es estable, de buen semblante ante las curvas y rápida reacción en los cruces. Sus dimensiones la hacen extremadamente práctica para desplazarse en el tráfico y conseguir lugar para estacionar. La dirección es muy confortable y la suspensión no se queda atrás, permitiendo copiar muy bien las irregularidades de la superficie. El confort de manejo es verdaderamente impecable. En contraprestación, y a pesar de sus pretensiones “aventureras” tipo SUV, no es un vehículo preparado para la conducción offroad.

En el interior, los materiales y terminaciones de calidad que suelen caracterizar a VW se confabulan con un diseño moderno, de líneas agresivas y ángulos atrevidos. Los asientos tienen doble tono y costuras más claras en juego con los detalles tipo aluminio del tablero. La iluminación interna es totalmente de led en todas las gamas. La T-Cross resulta cómoda en general: todos los apoyacabezas son regulables en altura, las plazas son confortables y el acceso al habitáculo es sencillo. Las butacas delanteras cuentan con regulación manual lumbar, de distancia y de altura. Los plásticos son duros en toda la camioneta, pero a cambio hay un apoyabrazos regulable en altura y acolchado para el piloto. El espacio disponible en las plazas traseras es impresionante para el tamaño de la camioneta. El techo, eso sí, es muy bajo: pasajeros altos viajarán incómodo, o mínimo deberán peinarse de nuevo al bajar. La parte trasera cuenta con sus propias salidas de aire acondicionado y sus propias tomas USB. Obviando la altura, es un auto muy bien resuelto atrás, de proporciones generosas para su tamaño compacto. En contrapartida, el baúl de la T-Cross es uno de los menos espaciosos en su segmento: cuenta con 373 litros de capacidad.

Solo la línea Highline, la más alta, cuenta con retrovisores plegables automáticos, display del tablero completamente personalizable, sensor crepuscular, sensor de lluvia, cámara de retroceso y sensores de aparcamiento traseros. Todas las líneas cuentan con retrovisores y vidrios eléctricos, aire acondicionado, faros antiniebla, cierre centralizado, anclajes isofix y encendido por botón. La línea Trendline no cuenta con pantalla táctil, techo panorámico ni computadora de abordo.

El tablero de la camioneta es totalmente digital, incluyendo velocímetro y tacómetro, full color y alta definición. El sistema multimedia varía según la versión. Desde una radio convencional para la Trendline, a una pantalla de 8’’ en la Highline, que incluye además navegador integrado y App Connect. La versión intermedia, Confortline, tiene una pantalla más chica y no cuenta con navegador.

La T-Cross cuenta con el mismo equipamiento de seguridad para todas sus gamas. Este incluye 7 Airbags, ABS, sistema de estabilidad asistido, control de tracción, frenos de disco delanteros, sistema de seguridad pre y post colisión, ganchos isofix, cinturones inerciales para todos los asientos y luces estáticas de freno para curva. No hay ninguna SUV pequeña que tenga mejor calificación de seguridad en la Latin Ncap: obtuvo 5 de 5 estrellas posibles tanto para infantes como para adultos.

La T-Cross se perfila como una excelente opción si requerís un medio de transporte compacto pero con espacio para toda la familia, seguro y confortable. El baúl va bien para uso diario y se queda muy chico en viajes largos: nada que no se pueda solucionar con un portaequipaje. El punto débil de la T-Cross es su falta de potencia y ausencia casi total de prestaciones competentes para la conducción offroad. Es un auto bien, bien de ciudad. En caso de necesitar un auto más dinámico y versátil, hay modelos en el mismo rango de precios con más potencia y prestaciones offroad, pero con menos seguridad y espacio en el interior, todo depende de tus prioridades.